El malvado HAN de “Operación Dragón”

El malvado HAN de “Operación Dragón”

malvado han

SHIH KIEN, el malvado HAN de “Enter the Dragon”

Sin duda, Bruce Lee es el icono incuestionable de las Artes Marciales. Ha aparecido en alguna foto con Chuck Norris en “El furor del dragón”, pero la más típica fue en la que Bruce aparecía con unos terribles cortes ocasionados por la prótesis de cuchillas de la mano del pérfido y malvado Han.

Se ha hablado mucho de Chuck Norris, pero ¿quién es el actor que interpreta a este villano? Creo que ya es hora de conocerle un poco más.”

El auténtico nombre de Shih Kien era Shek Wing-Cheung (en mandarín: Shi Jin y en cantonés: Shek Kin). Sin embargo, era conocido por amigos y admiradores como Kin Suk (en cantonés significa tío Kin). Nació el 1 de enero de 1913 en la aldea de Shigang, Panyu, provincia de Guang Dong su madre murió poco después de nacer él y su padre se volvió a casar, falleciendo cuando él era muy pequeño. Fue criado por su madrastra y, como era un niño enfermizo y débil, su tutora decidió inscribirle a una temprana edad en una escuela de Kung Fu para que se fortaleciera y tonificara, alternándolo con entrenamiento en la Ópera China.

Sus inicios fueron con el estilo Shaolin del Norte (Siu Lam) con el maestro Chao Lien-Cheng. Más tarde entrenaría a tiempo completo con el sifu Sun-Yu Fung, famoso por su fortaleza y fuerza física. Con este último aprendió la técnica de “Lohan y el manejo de los dos sables”. El maestro Sun-Yu Fung estaba afiliado a la Asociacion Chin Woo, fundada por el maestro Huo Yuanjia. Años después, Bruce Lee hizo famosa a la escuela y dio a conocer la misteriosa muerte del maestro a través de la película “Furia Oriental”.

Shih Kien también entrenó y perfeccionó el estilo mantis con el sifu Chao Kuei-Lin. Además, entrenó y practicó el estilo garras de águila con el maestro Wong Yung-Feng, quien le enseñó a lanzar una especie de dardo conocido como Piao. Años más tarde, practicó shuai jiao (lucha china).

Cuando China fue invadida por los japoneses, a principios de la II Guerra Mundial, se unió a una compañía de teatro patriótica y encontró, casualmente, su vocación. Kien llegó a Hong Kong con la compañía dirigida por Hu Chun-Bing y él siguió a su mentor en la industria del cine. Al principio, trabajaba ayudando en el vestuario y atrezo, además del departamento de maquillaje.

En 1936, cuando tenía 25 años, se casó con Li Jieying con la que tuvo cuatro hijos y dos hijas.

Por sus conocimientos en artes marciales, fue contratado en 1939 para trabajar en la película “Bloody Flowers of the Sea”, en la que interpretó a un espía japonés. Después intervino en algunas películas como extra, figurante o pequeños papeles que compaginó con sus prácticas y enseñanzas de artes marciales. Gracias a estos conocimientos consiguió un papel para hacer de villano en la película “Bad Guy Kin” del legendario maestro de Kung Fu Wong Fei Hung. Tal fue su éxito que se convirtió en el villano por antonomasia de la serie, interpretando este papel hasta la década de 1980.

La serie de Wong Fei Hung fue protagonizada por Kwan Tak Hing. En ella, Shih Kien no sólo desempeñaba el papel de villano sino que también coreografiaba las secuencias de acción. Gracias a ellos conoció y trabó amistad con Yuen Hsiao Tien (el maestro borracho), quien, años después, alcanzó a fama junto a Jackie Chan tanto en occidente como en oriente por su trabajo “Serpiente a la sombra del águila” y “El mono borracho en el ojo del tigre”. Yuen Shiao Tien era especialista en los estilos de Kung Fu del sur mientras que Shih Kien estaba especializado en los estilos del norte. Ambos se turnaban para dar vida al villano.

También en los años 50, Shih Kien realizó algunas apariciones en la serie de Fong Sai Yuk, la cual tuvo menos repercusión entre el público que Wong Fei Hung. Además, se realizaron unos remakes sobre estos films que fueron protagonizados por Jet Li. En un principio, se planteó la idea de que participara o colaborara Shih Kien pero finalmente no pudo ser posible.

Cuando la serie de Wong Fei Hung terminó, Shih Kien continuó con su carrera cinematográfica interpretando, sobre todo, papeles de villano; era el registro por el que le conocía todo el mundo. En total, Shih Kien participó en unos 545 films como actor, fue coreógrafo en doce y asistente del director en uno. Su carrera abarca casi medio siglo.

Cuando Shih Kien recordaba sus inicios cinematográficos, comenta: “Yo tenía una imagen perfecta de gran villano pero, a veces, también interpretaba a un buen tipo que se involucra en una pelea debido a un malentendido. En la mayoría de las ocasiones, cuando me ponían barba, estaba claro que el papel que iba a interpretar era el de villano, el cual era derrotado en la pelea final”. Dada la popularidad que adquirió en la serie de Wong Fei Hung, fue requerido para seguir trabajando en películas de artes marciales y Wuxia (espadas). No se puede negar que fue uno de los pioneros del género.

Trabajó en los clásicos “Story of the Sword and Sabre”, “Burning of the Shaolin Temple”, “South Dragon”, “North Phoenix” (primera película que coreografiaría Liu Chiang Liang), “Muskateer from Luoyang”, “The Golden Swallow” (junto a Wang Yu), “Twin Swords and The One-Armed Magic”, etc.

En 1967 empezó a trabajar en televisión, en la serie “Below the Lion Rock”. Luego siguió participando esporádicamente en otras series, alternando este trabajo con las películas de cine.

A pesar de sus múltiples compromisos cinematográficos y televisivos, tuvo tiempo para entrenar y dar clases a un número reducido de alumnos. A nivel marcial, Shih Kien pertenecía a la Asociación Chin Woo de Shanghái por la que estaba certificado como instructor en varios estilos de Kung Fu, incluyendo garras de águila y Choy Lay Fut. Entre sus alumnos, destacó Lee Koon Hung, gran maestro de Choy Lay Fut, y el conocido actor Cliff Lok, con el que rodó varias películas. Algunas de ellas se han podido ver en España, bien en cine bien en video: “Las garras del tigre”, “Los asesinos del kárate”, “Héroes marciales”, “El puño deslizante sobre la garra del dragón” y “Héroes marciales”. En la presentación de esta última, el sifu Shih Kien realizó una exhibición de su propio estilo de Kung Fu denominado Mi Tsong Lohan Chuan o “puño Lohan combinado” y también realizó una demostración de Tan Tui (técnicas de patada).

Siendo uno de los actores más respetados en el gremio por su veteranía y experiencia, fue contratado por la Golden Harvest para interpretar al pérfido “Dr. No” (en versión china: “Operación dragón”). En principio, aquel papel se le ofreció a Pai Ying (“Ultra Force”), el malvado por antonomasia de los films de Hong Kong, más conocido por representar este papel en las películas del director King Hu. El actor había rodado varios films para Golden Harvest, en total seis, inclusive haciendo de héroe (“kárate sangriento”), pero Pai Ying pidió una cantidad excesiva de dinero por su trabajo. Pensaron en otro actor con el mismo registro: Shih Kien y este aceptó de inmediato. Aquello fue todo un reto para él, pues la película era en inglés y no conocía el idioma. Para poder interpretarlo, tuvo que memorizar los diálogos. Su voz fue doblada en occidente por Keye Lucas, el maestro ciego de la serie televisiva de Kung Fu.

Shih Kien fue amigo de Lee Hoy Chuen, padre de Bruce Lee, quien fue una estrella muy famosa de la ópera de Pekin o China. Shih Kien era muy aficionado a ella y, en más de una ocasión, iba a verle actuar y llegó a trabajar con él en alguna película. Conoció al “Pequeño Dragón” cuando era niño y Bruce Lee fue muy respetuoso con él durante el rodaje de “Operación Dragón”.

(…) Conocía a Bruce Lee desde que trabajé en una película con su padre. Solía ir al estudio con él y siempre le oía peleando cuando era un niño. Sabía que estaba estudiando en la escuela primaria La Salle. De adulto era muy locuaz y divertido en el día a día y siempre sacaba tiempo para hacer ejercicio. (…)”

“Operación Dragón” fue todo un éxito en occidente, al contrario que el Asia, donde no se alcanzaron las expectativas previstas. En su estreno, todos creían que por ser la obra póstuma de Bruce Lee batiría records de taquilla pero no fue así. Sin embargo, en 1973, “Enter the Dragon” fue todo un éxito al recaudar alrededor de $25,000,000 en Norteamérica $90,000,000 en el resto mundo. Curiosamente, la película se rodó con un ajustado presupuesto: $850,000. Por este motivo, tras su estreno en el sureste asiático, para Shih Kien fue otra película más aunque, cuando Bruce Lee fue leyenda, los periodistas le preguntaron por el “Pequeño Dragón”, declaró:

(…) Bruce Lee fue el coreógrafo de las escenas de lucha de “Operación Dragón”, aparte de actuar en ella. Estaba agobiado y a veces no podía concentrarse. Como resultado, yo, accidentalmente, le golpeé y él hizo como si le hubiera dejado KO. Tras reírnos de la broma, él continuó rodando como si nada. Más tarde, vi que le habían herido accidentalmente. NO le dio importancia y siguió trabajando como si nada, sin perder el humor. En mi opinión, es un modelo a seguir en esta profesión. (…)

(…) Antes de rodar, normalmente, se preparaban los focos y todo lo necesario para filmar la toma. Mientras tanto, nosotros solíamos hablar. Bruce Lee decía: “Tío Kien, podría golpearte así en esta zona, ¡vamos a probar!”. Capté sus movimientos. Él se movía y yo me quedaba a la defensiva. Quería hacer un sparring amistoso. Yo le dije: “De acuerdo, pero no peleemos en serio porque luego tenemos que actuar”. Así que jugueteamos un poco. No golpeábamos con potencia, pero él se lo tomaba muy en serio. Yo le observaba. Quería golpear rápido a su enemigo. Respiraba y atacaba, y yo me quedaba a la defensiva. Cuando su respiración casi había terminado, le ataqué: un golpe rápido y le golpeé. Evidentemente, le pedí disculpas. Él quería continuar, pero un miembro del equipo dijo que ya estaba todo preparado y tuvimos que dejar de combatir. Eso fue todo; simplemente, un fallo que no significa nada. (…)”

Estas declaraciones se contradicen un poco con las de otras personas, incluyendo las del director de la película, Robert Clouse:

(…) Durante un ensayo en la habitación de los espejos, Shih Kien hirió a Bruce. El problema fue que él era más viejo de lo que parecía. Bruce era muy rápido y Shih, muy lento. Aun cuando Bruce iba más lentamente, él no podía seguirle. Finalmente, tuvimos que utilizar un “doble” para la escena. Los dobles se utilizaron cierto número de veces durante el rodaje. Nosotros usamos un “doble” cuando Bruce saltaba sobre los monjes budistas. El mismo acróbata hizo el giro hacia atrás de Bruce cuando Bob Wall le cogía por el tobillo en la escena del torneo. Bruce dijo que aprendería acrobacias para hacer sus propios saltos. (…)”

Aquel doble no era otro que Yueh Wah. Años después, fue una estrella muy conocida dentro de la cinematografía asiática, compañero de escuela de Jackie Chan y Sammo Hung, al cual se le puede ver en el documental “The making of Enter de dragon” doblando al anciano Sifu. Como hemos comentado anteriormente, “Operación Dragón” No fue un éxito como los anteriores films del “rey del Kung Fu”, por lo que los reporteros asiáticos no buscaron ni se interesaron por los pormenores del rodaje. Un tiempo después, Shih Kien hacía declaraciones:

(…) Yo solo hablaba un poco de inglés; una intérprete me lo enseñaba. Recuerdo que teníamos que rodar una escena en mi palacio. Yo tenía que hablar mientras caminaba y la cámara me seguía, le comenté al director: “Es una toma larga, ¿por qué no me das libertad para hacerla? Hablaré en chino y eso beneficiará mi actuación”. Él estuvo de acuerdo y yo hablé en cantonés. Caminaba y hablaba y, tras esa toma, Bruce Lee me dijo: “Parecías el dueño del lugar”. Yo le respondí: “¡Claro, es mi palacio! Soy el jefe, se me tiene que ver fantástico” (…)

(…) Cuando tenía que trabajar contigo, pedía tu opinión y si sugerías algo o le dabas una idea interesante para hacer un buen cambio, lo aceptaba sin ningún problema y no le importaba variar o modificar lo que fuese con el fin de mejorar. Además, te lo agradecía (…)

(…) Una mañana en la que yo apenas actuaba, me maquillaron, comí algo y me fui a descansar a una roulotte para dormir un poco. Cerré los ojos con tan mala suerte que a Bruce Lee también le correspondía el mismo vehículo. Él se metió, se sentó al lado del conductor y empezó a hablar sin parar. Estaba bromeando, no hablaba de nada importante. Mientras tanto, aprovechaba cada minuto para practicar, como hacer fuerza con las piernas. A las cuatro de la tarde parecía algo cansado. Tenía una máquina para fortalecer las manos. Cerraba el puño haciendo fuerza y la apagaba cuando ya no podía más. Si podía soportarlo, entonces añadía más presión. Aquello era para entrenar los músculos. Yo odiaba aquellos métodos de entrenamiento. (…)

(…) Existen diferencias entre Bruce Lee y yo respecto a las Artes Marciales. Yo soy uno de los artistas marciales más veteranos de Hong Kong; para mí los estilos de Kung Fu que guardan la tradición son muy importantes, como él describió. La experiencia me dice que las discusiones con diferentes puntos de vista sobre esto dan como resultado una situación muy embarazosa. Por eso, yo siempre evitaba discutir sobre este tópico con Bruce Lee. Nuestras relaciones durante el rodaje fueron muy distantes y cordiales (…)

(…) Una vez, tuvimos que interrumpir el rodaje debido a un fuerte aguacero. Bruce Lee empezó a hablarme sobre las artes marciales y nuestra charla s alargó durante dos horas. Yo no estaba de acuerdo con sus ideas. Lo que él hacía era fruto de sus experiencias en las artes marciales; era un hombre con muchos conocimientos para su edad. Durante nuestra conversación no hubo momentos embarazosos, al menos eso creo. Mientras yo hablaba, él escuchaba atentamente y no me interrumpía. Cuando terminaba, él exponía su criterio y discutía sobre los puntos en los que no estaba de acuerdo. (…)”

Parece ser que Bruce Lee presentía su muerte. De hecho, en un documental, Shih Kien habló sobre una conversación que mantuvo con el Dragón sobre este tema:

(…) Habíamos terminado de rodar en exteriores. Tras el descanso del año nuevo chino empezamos a rodar en el estudio. Yo estaba en la sala de maquillaje, se acercó y se sentó a mi lado y de repente dijo: “Tío Kien me moriré antes que tú…”. Yo le respondí: “¿Por qué, hijo?”, (su padre era amigo mío y por eso le llamaba hijo), “has trabajado mucho cuando te estabas ganando la vida como experto de artes marciales. Ahora te estás ganando la vida haciendo películas y te pueden permitir un descanso”. Él contestó: “Para mí, las películas son otro trabajo más”. No supe qué contestar a eso. (…)”

Tras el estreno de “Operación dragón”, Shih Kien siguió rodando películas. En su mayoría, fueron pequeñas obras y algunas se emitieron por televisión o se distribuyeron en video en nuestro país como “Desde China con la muerte” o “La garra del tigre”.

En 1975 Shih Kien firmó un contrato para trabajar en televisión con el canal TVB. Interpreta varios papeles como el de un magnate, un abuelo y, por supuesto, el de un maestro de Kung Fu.

Shih Kien tuvo la oportunidad de trabajar con Jackie Chan en 1979 durante el rodaje de “El Chino” (The young master), que se estrenó el 9 de febrero de 1980. Evidentemente, tras el éxito de “La serpiente a la sombra del águila” y “El mono borracho en el ojo del tigre”, todo hacía presagiar que se estaba ante el nuevo sucesor de Bruce Lee. Desde luego, por ello apostaba la Golden Harvest tras haber arrebatado a la gran estrella de Seasonal Films. El tema de las comparaciones fue abordado por los reporteros y estas fueron las declaraciones de Shih Kien:

(…) Jackie Chan y Bruce Lee se parecen mucho. El propio Jackie Chan me confesó que había sido muy influenciado por Bruce Lee, probablemente, porque Jackie Chan también ha sido muy estricto desde pequeño en su entrenamiento. Su base a nivel cinematográfico es superior a la de Bruce Lee. Además, sus conocimientos de Kung Fu chino son mucho más profundos. (…)”

En 1980 trabajó para otro gran estudio, Seasonal film. Ese mismo años fue contratado para grabar un anuncio para televisión que publicitaba los caramelos de menta de Ricola. Evidentemente, el comercial giraba en torno a su imagen de villano de película.

En 1982, trabajó para la Shaw Brothers pero cada vez le ofrecían menos papeles. Tenía gran reputación como actor, pero no había personajes a los que interpretar, por lo que se dedicó especialmente a su faceta de docente de artes marciales.

Shih Kien, en los últimos años de su vida se dedicó más a las artes marciales que al cine. Esto no fue elección suya, simplemente dejaron de llamar a su puerta. Sólo lo hacían cuando le requerían para alguna producción a un patriarca de la familia o al padre del protagonista.

En alguna ocasión, acudió a algún campeonato de Kung Fu en Norteamérica. Aunque acudía como un prestigioso maestro de diferentes estilos de Kung Fu, todo el que se le acercaba le preguntaba por lo mismo: el “Pequeño Dragón”. Él no dejaba de repetir que se asombraba de que aquel papel le diera tanta fama. Un reportero le preguntó la causa de tal asombro y esto fue lo que respondió: “Desde el principio de mi carrera he tenido el registro de villano y, por desgracia, el público nunca se acuerda del villano de la película, los laureles siempre se los lleva el protagonista…” El reportero le pregunta que por qué se extrañaba de aquella fama y Shih Kien le contesta que había rodado cerca de 500 películas y que aparte de “Enter the dragon” de cual se acordaba, no hubo contestación…

En agosto de 1998, su esposa de Shi Jian falleció de un infarto. Quienes le conocían, afirmaron que nunca llegó a superar aquello.

En 1996 le entregaron el premio the Lifetime Achievemente Award of the Hong Kong Film Critics & Association por su carrera cinematográfica.

En 2003, se le entregó el premio The Professional Award at the Hong Kong Film Awards.

A pesar de tener una de las filmografías más extensas de la colonia, tenía una prole numerosa que mantener y vivía en un apartamento modesto de Hong Kong, en cuyas paredes colgaban fotos, recuerdos y premios a su extensa carrera en Séptimo Arte.

En el 2003 apareció en el documental “Socky Chop: Cine de Hong Kong”, tenía en aquellos momentos 90 años. Era muy viejo y estaba decrépito. Ese mismo año se le entregó el premio The Professional Achievement Award at the Hong Kong Film Award.

Shih Kien murió a los 96 años de una insuficiencia renal en el hospital Queen Elizabeth, el mismo donde falleció Bruce Lee. Fue un miércoles 3 de junio de 2009 y estuvo rodeado de su familia en todo momento. Toda la industria fílmica de Hong Kong lloró su muerte; él era el último de los pioneros que vivía del cine de la colonia.

 

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