cine marcial tailandes

Tailandia es cuna del Muay Thai y otras Artes Marciales y como no podía ser de otra forma, han desarrollado una particular forma de ver la acción. Stunts imposibles al estilo de Hong Kong, contundentes peleas y técnicas que sólo conocíamos los que practicamos Artes Marciales o los seguidores de Van Damme cuando apareció Kickboxer en 1989.

En Occidente se descubrió al gran público las aplicaciones de las Artes Marciales tailandesas con la llegada de Tony Jaa y su Ong Bak, pero detrás de él había una figura que dominó los años ’80 en el género de la acción local.

Y antes de él, hubo otros actores y películas desconocidas para el gran público pero con mucho que decir en el género.

Muchos de los actores y títulos que vamos a ver en las siguientes páginas no han conocido el éxito en Occidente y pasa lo mismo con títulos más recientes que tienen motivos más que suficientes para ser recomendadas, al menos por la calidad marcial que contienen.

Mientras Tony Jaa intenta emerger con productos tanto tailandeses como hongkoneses o norteamericanos, otras estrellas en su país de origen continúan trabajando sin la repercusión que se merecen.

Este repaso por el cine marcial tailandés espero que abra tu curiosidad para adentrarte en un mundo audiovisual diferente, y en muchas ocasiones, más loco, por sus escenas arriesgadas, que Hong Kong y sobre todo Estados Unidos.

ORÍGENES DEL CINE THAI

En 1897 el Rey Chulalongkorn, o Rama V, visitó Berna y su encuentro fue grabado en cine, exhibiéndose en Bangkok gracias al hermano del rey, el Príncipe Thongthaem Sambassatra, quien además de la película, volvió a su país con equipo de filmación, convirtiéndose en el denominado Padre del Cine Tailandés.

El interés de la familia real en el cine en aquellos primeros años ayudó a su desarrollo, creando incluso compañías de producción y rodándose numerosos films y documentales por parte de la propia familia real.

El primer film tailandés fue Miss Suwanna of Siam en 1923, de la que no se guarda ninguna copia y que dirigó el norteamericano Henry MacRae. Este cine mudo contaba con la misma figura que el japonés, el benshi, un narrador, además de una orquesta, hasta la llegada del cine sonoro con la película Long Thang (“Gone Astray”) de los hermanos Wasuwat, estrenada el 1 de abril de 1932.

El drama era el género más habitual, junto al romántico, y no fue hasta la década de los setenta que aparecería un cine de menos presupuesto y centrado en la acción.

El star-system del cine más clásico había pasado por la transición del cine mudo al sonoro y la Segunda Guerra Mundial para pasearse por festivales de cine internacionales como el de Berlin, donde debutó en competición con Black Silk en 1961, un thriller noir rodada en Cinemascope, la segunda a color del director.

Pero los impuestos que puso el gobierno en 1977 a las películas importadas hizo que la producción local creciese, por lo que fue una práctica habitual comenzar a ofrecer un cine de entretenimiento de bajo coste que además serviría para cambiar el star-system.

Pero antes de eso, es necesario hacer un inciso para indicar que el cine de acción existía antes de los ’70, con títulos como Chai Chatree (“Brave Men” 1946) Una curiosidad de esta película es que tras la Segunda Guerra Mundial, la escasez de película forzó a los realizadores a grabar sus películas en 16mm, debido al stock que había para los noticiarios, rodados en este formato. Que su director fuese un reportero ayudaba mucho. Otro título es Chat Sua (“Tiger Instict” 1957) con el debút de Mitr Chaibancha, que llegó a rodar alrededor de 266 películas hasta su muerte en 1970.

Esta superestrella era practicante de Muay Thai, siendo campeón de peso ligero en 1952 y consiguiendo más premios antes de entrar en la escuela de aviación y llegar a ser instructor de vuelo. En 1956 unos amigos enseñaron unas fotos de él a un famoso fotógrafo, quien le presentó al editor de una revista de cine. Solo un año después estaba estrenando su primer largometraje.

The Eagle en 1963 o Operation Bangkok en 1966 continuaron su estrellato, durando casi hasta el fin de su carrera, que ocurrió durante el rodaje de una escena de riesgo en 1970 para la película Golden Eagle (Insee thong), dirigida por él mismo, colgando de un helicóptero que subió demasiado, cayendo Mitr al vacío y falleciendo.

Dicha escena se dejó en su estreno aunque en su edición en DVD se eliminó para dar paso a un texto rindiendo tributo al actor.

MUAY THAI, KUNG FU Y BRUCE LEE

Los años ’70 nos han traído muchas alegrías a los amantes del cine marcial. Bruce Lee y el Bruceplotation, ninjas, monjes Shaolin, Jackie Chan, Sammo Hung, la Shaw Brothers, Sonny Chiba, samuráis…

Es evidente que el cine de Kung Fu hongkonés era el que reinaba durante toda la década. Los ecos del wuxia de los sesenta junto a Bruce Lee y la popularización del cine de Kung Fu, llegando a Jackie Chan en 1978 y sus inesperados (y benditos) éxitos, no dejaban de sonar por todo el panorama cinematográfico marcial.

Su globalización tras el éxito de Operación Dragón en 1973 se unió a lo comentado respecto a las tasas para estrenar cine extranjero a Tailandia en 1977, dejando cuatro años que entrase cine de Hong Kong y del resto del mundo. Además el comercio entre Tailandia y Hong Kong era muy activo, ya que entre otras cosas, de la ex-colonia británica traían la película de 16mm.

Esta década presentó nuevas estrellas, como Sorapong Chatri, que recogía el relevo de otra estrella sesentera, Sombat Methanee, cantante, actor y director en diversos géneros, sobre todo acción pero sin olvidar dramas, comedias e incluso musicales, pasando por los lakorns o series de televisión tailandesas.

Con el fallecimiento de Mitr, Sombat se convirtió en la gran estrella del género que en 1973 formó su propia compañía cinematográfica, Methanee Film, llegando a producir 23 películas en cinco años. Sombat también participó en producciones y co-producciones con Hong Kong o Taiwan, como The Brothers (Da Di Shuang Ying. 1973), rodada en Tailandia, I Remember (Du Dan Liu. 1975), película romántica, El Triángulo de Oro (Jin San Jiao. 1975) con Lo Lieh, o Writing Kung Fu (Wen Da. 1979) dirigida por Bolo Yeung. Algunos de sus films fueron distribuidos por la IFD, como Killer Elephants (Som Kit. 1976) producción puramente thai y uno de los ejemplos del cine de Methanee, quien solía rodar sus propias escenas de riesgo.

Los ochenta fue la década del canto del cisne, desapareciendo durante los noventa para regresar en el año 2000 en la magnífica Las Lágrimas del Tigre Negro (Fah Talai Jone), un western visualmente espectacular y que llegó a España dos años después de su estreno y paso por numerosos festivales internacionales. Los westerns asiáticos no son algo tan extraño, y es un subgénero muy interesante en el que puedes introducirte con el excelente libro de Domingo López Wild Wild East, una joya imprescindible de todo un experto en cine asiático al que debo agradecer desde aquí su trabajo para componer este artículo.

Este sería un regreso a la actuación apareciendo en papeles de diferente peso en las historias y de entre las que ha rodado desde el 2000, siete películas hasta el 2016, hay que destacar algunas La Leyenda de Suriyothai (Suriyothai. 2001), toda una superproducción tailandesa repleta de las mayores estrellas del pais delante y detrás de las cámaras, coincidiendo otros héroes del cine de acción de los setenta de los que hablaré más adelante o por ejemplo el coordinador de especialistas, Panna Rithikrai, otro nombre al que volveré en breve, rey del cine de acción de los ochenta.

El mismísimo Francis Ford Coppola la produjo y realizó un montaje que incluía al actor Harvey Keitel como observador de toda la historia épica e histórica. Forajidos de Siam (2508 Pit Krom Jap Taai. 2004), otro neo-western nos lo trajo de regreso, y en 2005 llegó su último trabajo marcial, la producción francesa Chok Dee.

Campeón de Campeones (Chok Dee) biopic del campeón de Kickboxing y Muay Thai Dida Diafat, basada en su libro autobiográfico que él mismo transformó en guion e incluso protagonizó. Un drama con buenos combates que salió en formato doméstico en España.

Antes de terminar de hablar de Methanee, apuntar que sacó varios discos y ha desarrollado una carrera como senador en Bangkok. Sorapong Chatri fue el actor que le quitó protagonismo a Methanee desde mediado de los setenta. Tang Sua Phan o Plae Kao le daban el liderazgo a finales de la década a tal nivel que la IFD consiguió los derechos de muchas de sus películas para utilizarlas en sus producciones marciales y de ninjas que les hicieron famosos.

De esta forma la filmografía de Chatri puede considerarse un caos entre las producciones tailandesas y las de la IFD que las usaban, como El Diablo de la Dinamita de 1989. No obstante, Chatri triunfaba en los ochenta con su cine de acción y Artes Marciales con títulos como Raiders of the Golden Triangle (1983), Cobra Mision (1984) o En Busca del Idolo Perdido (1989). Los noventa fueron menos prolíficos, llegando al 2000 para participar en La Leyenda de Suriyothai o la excepcional The Beautiful Boxer (2004) basada en la historia real del luchador de Muay Thai transexual Parinya Charoenphol, que además tiene buenas escenas marciales.
Aunque alejado de los excesos físicos de los setenta, ha permanecido en el cine de acción y Artes Marciales en películas como las dos secuelas de Ong Bak de 2008 y 2010, Yamada: The Samurai of Ayothaya (2010) otra historia real sobre un samurai japonés en el reino de Ayothaya (1351-1767) en pleno siglo XVI y BKO: Bangkok Knockout (2010), última aparición de Chatri en el género. Ambos films son necesarios para ver dos tipos diferentes de Muay Thai, la primera de corte clásico y con aténticos campeones como Buakaw Banchamek en su debút en el cine, y la segunda, Muay Thai urbano y actual con coreografías de infarto.

Los setenta dieron para mucho, y buena muestra de ello son otras figuras del género como Krung Srivilai, otro de los relevos de Mitr tras su fallecimiento en 1970. Con una carrera menor que la de sus compañeros, igualmente participó en co-producciones con Hong Kong como Big Boss 2 (1976) una desaparecida película con Lo Lieh de protagoista que continuaba al clásico de Bruce Lee Karate a Muerte en Bangkok. También se le puede ver pelear en el spaguetti western La tigre venuta dal fiume Kwai (1975) y en distribuciones de la IFD, una constante con el cine tailandés de acción y una forma barata de rodar películas, insertando secuencias enteras de otros films. Algunas de las películas que incluyen a Krung son Ninja Destroyer (1986) o The Ultimate Ninja (1986).

Una figura menos conocida pero con mayor peso aún que las estrellas de las que hemos hablado es Phaophan Phongnathee, un actor de culto al introducir el Muay Thai en los films de acción.

Como recordarás, el cine de Kung Fu era el que mayor influencia ofrecia al género, por lo que Phaophan decidió dar un paso más para mostrar el arte marcial tailandés por excelencia. Tabun Fai Talai Plerng (1975) es una clara muestra de ello, aunque su carrera fue muy breve pero incluso ahora hay quienes opinan que lo que mostraba en pantalla es muy similar a lo que hizo Tony Jaa posteriormente, lo que nos da una idea del tipo de acción diferente que hacía. El Bruceplotation, es decir, el cine que explotaba la imagen de Bruce Lee con numerosos clones de los que hablaremos en otro número de la revista, llegó a Tailandia con películas como Spirits of Bruce Lee (1973) co-producida con Hong Kong y donde aparece Phairoj Jaising, otra cara del cine de acción thai.

Como ves, las co-producciones con Hong Kong eran una constante, con muchos actores thais apareciendo en films como The King of Boxers (1972) con Nard Poowanai enfrentándose a Yasuaki Kurata, o la actriz Pawana Chanajit, llamada La Perla de Asia, en películas como Duel of Fist (1971) La Destrucción de Kung Fu (o The Roaring Lions) de 1972, todas ellas de Kung Fu.

Curiosamente en su filmografía podemos ver Hanuman vs 7 Ultraman (1974), largometraje co-producido con Japón de superhéroes, los denominados Tokusatsu, y detrás de él estaba Sompote Sands, productor y director que incluía artes marciales en sus películas, al igual que las originales niponas.

PANNA RITHIKRAI: NACIDO PARA LUCHAR

Una figura indiscutible que lanzó el cine de acción y marcial en los ’80 fue Panna Rithikrai gracias a sus espectaculares escenas de riesgo y lucha, al estilo del cine de Hong Kong y con contacto pleno.

Panna nació en 1961 en Khon Kaen y desde bien pequeño sintió la llamada de las Artes Marciales y del cine, por lo que en su época en el insituto decidió formar su propia compañía de especialistas, la Muay Thai Stunt en 1979 con el nombre de P.P.N. Stunt Team, compuesta por 20 personas.

En 1986 llegó el bombazo con Born to Fight, que Panna dirigió, coreografió y protagonizó, una película al más puro estilo de Hong Kong pero dando un paso más allá a la hora de las escenas de lucha y peligrosas, convirtiéndose en el pistoletazo de salida de una carrera con numerosas películas de acción y bajo presupuesto que suplía con creces en las espectaculares escenas de acción, haciéndose todo un nombre en la industria. Títulos como Sing Wing Lui (1986), Plook Mun Kuen Ma Kah (1987), Dark Day Express (1988) o Song Kram Phee (1991) son muestras del cine de Panna.

Por si esto fuera poco, a Panna le debemos algunas de las mejores películas de acción tailandesas de los últimos años. Dentro de su grupo de especialistas hay nombres como Tony Jaa o Dan Chupong, estrellas a día de hoy y es que le debemos a Panna sus descubrimientos.

Por desgracia falleció el 20 de julio de 2014 pero al menos podemos recuperar sus películas, sobre todo a partir de 2003, año de estreno de Ong Bak, donde uno de sus protegidos, Tony Jaa, debutaba como protagonista.

Tony era un admirador de Bruce Lee, Jackie Chan, Donnie Yen y Jet Li, pero siempre ha afirmado que Born to Fight fue la película que le inspiró para dedicarse al cine marcial, por lo que es normal que terminase formando parte del equipo de Panna a los 15 años.

Su experiencia marcial, desde los 10 años, hizo que pronto destacase, apareciendo incluso en un anuncio que rodó Sammo Hung, siendo doblado por Tony. Panna y el director, Prachya Pinkaew, escribieron el guión, y la película ha pasado a la historia del cine marcial gracias a las trremendas habilidades atléticas de Jaa.

Las dos secuelas que tuvo fueron dirigidas por él junto a Panna (los problemas de producción ya son conocidos y no voy a entrar en ellos aquí, quizás más adelante, en un reportaje especial de Tony Jaa ahondemos en ello) quien continuó su carrera en producciones muy recomendables, con y sin Tony, como The Bodyguard (2004), Thai Dragon (2005), Mercury Man (2006), un superhéroe tailandés, Chocolate (2008), BKO: Bangkok Knockout (2010), The Kick (2011), This Girl is Bad-Ass! (2011) y Vengeance of an Assassin (2014), su último film.

Incluso en 2004 dirigió un remake de Born to Fight que llegó a estrenarse en España directa a vídeo. Panna, Tony Jaa, Dan Chupong y Jeeja Yanin conforman lo mejor del cine de acción tailandés, a pesar de los tropiezos de Tony Jaa tras la trilogía de Ong Bak, Thai Dragon contiene algunos de los mejores combates del género, pero su secuela se quedó muy por detrás de lo esperado y desde entonces no ha conseguido brillar como esperábamos en películas como Skin Trade (2014), con Dolph Lundgren y Michael Jai White o su debút en Hollywood, Fast & Furious 7 (2015), cosa que sí ha logrado en parte con la producción hongkonesa El Despertar de los Dragones (2015).

En breve le veremos en la tercera parte de xXx: Reactivated con Vin Diesel y Donnie Yen, mientras esperamos el estreno de la eternamente retrasada A Man Will Rise, una comedia con toques de western donde aparece Dolph Lundgren, o a Paradox, producción hongkonesa con Sammo Hung coreografiándole.

Dan Chupong, por su parte, tras protagonizar el remake de Nacido para luchar, rodó Los Guerreros del Fuego (2006) y participó en las dos secuelas de Ong Bak, limitando su carrera a Tailandia sin destacar demasiado.

Jeeja Yanin, experta en Taekwondo y Muay Thai, fue descubierta por el director de Ong Bak, Prachya Pinkaew, protagonizando películas muy recomendadas como Chocolate, donde debutó, Raging Phoenix, mezclando Artes Marciales y baile o The Kick (2011), co-producción con Corea del Sur donde podemos ver su técnica de Taekwondo junto a movimientos de Muay Thai.

Peor parada salió en The Protector 2 (la secuela de Thai Dragon) o sus participaciones en producciones norteamericanas como Rompiendo las Reglas 3 (2016) o Blanco Humano 2 (2016), con Michael Jai White y Scott Adkins respectivamente, mientras esperamos Chocolate 2, aunque siempre podemos verla en la serie Halfworlds, producción del canal HBO Asia.

FINAL: CINE DEL NUEVO SIGLO

Al margen de las estrellas thai del género, existen otras películas marciales muy recomendadas, con actores que no han conseguido el estrellato de sus compatriotas pero que ofrecen cine de alta calidad, mezclando de nuevo los stunts al más puro estilo hongkonés con las técnicas de Muay Thai tradicionales.

Los títulos que voy a nombrar a continuación son solo una muestra de lo que el cine tailandés nos ofrece a los amantes del cine de Artes Marciales. Tiger Blade (2005), película de corte fantástico con buenos combates aunque con ayudas de cables y digitales que ha llegado a ser editada en nuestro país. Dangerous Flowers (2006), con un grupo de agentes femeninas luchando contra terroristas, que si bien no es lo que se esperaba, resulta ser un entretenimiento recomendable para los poco exigentes. Muay Thai Chaiya (2007), un drama de gran calidad con buenos momentos marciales sobre amigos enfrentados, Fighting Beat (2007) donde un grupo de expertos en Artes Marciales se enfrentarán a unos extorsionadores, Muay Thai Giant (2008), donde los productores de Ong Bak utilizaron a Nathan Jones (Thai Dragon) para montar una comedia de acción donde podemos ver a Dan Chupong.

Bangkok Adrenaline (2009), donde podemos ver al experto en Taekwondo Daniel O’Neill luchar por toda la ciudad de Bangkok junto a unos amigos obligados a secuestrar a un millonario, una película fallida pero con buenas coreografías.

Fireball (2009) nos trae un juego mortal similar al baloncesto pero donde las Artes Marciales acompañan de forma espectacular y que también nos llegó en DVD. Power Kids (2009) es una comedia de acción con niños como protagonistas luchando contra terroristas que aunque parezca mentira, consiguió colocarse la cuarta en racaudación la semana de su estreno, y donde podemos ver al vietnamita Johnny Nguyen, el villano de Thai Dragon y que contó con Panna Rithikrai como uno de los productores.

Rebirth (2011), también conocida como Bangkok Revenge, es una historia de venganza por la muerte del padre del protagonista, el británico Jon Foo, co-producida con Francia. Fighting Fish (2012) es otro drama dentro del mundo de las competiciones ilegales de Muay Thai que promete más de lo que da pero que de nuevo tiene algunas buenas peleas y con un amigo íntimo de Tony Jaa como actor y co-director, sin acreditar, David Ismalone, el enorme luchador de pelo largo que podemos ver en Ong Bak.

Como puedes ver, el cine tailandés continúa en buena forma ofreciendo buenos productos pero que no consiguen salir de su país de origen. Aprovecho para recomendar el documental de 2005 Crying Tigers centrado en el mundo del stunt tailandés y a recordar que para los amantes del cine marcial, Tailandia sigue siendo un país indispensable para disfrutar de grandes combates y diferentes a lo que nos ofrecen otras cinematografías.

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