10 consejos a seguir para escoger Arte Marcial

10 consejos a seguir para escoger Arte Marcial

como escoger arte marcial

(y no arrepentirte 5 años después…)

¿Quieres entrenar y no sabes como escoger arte marcial, estás dudando qué estilo practicar, y donde? En este artículo ¡encontrarás la clave para escoger! El mes pasado, un lector nos escribió contándonos que gracias a Dragonz Magazine se había vuelto a animar a practicar Artes Marciales, pero que estaba dudando qué estilo practicar, y donde.
Teníamos idea de publicar este artículo para más adelante, pero como no nos cansamos de decir a todo aquel que nos escribe, Dragonz Magazine la hacéis vosotros. Así que amigo mío… ¡Aquí lo tienes!

DEMOS “UN POQUITO” DE CERA

Como muchos sabéis, y si no, os lo digo yo, el “benevolente” mundo de las Artes Marciales, no es tan bonito como lo pintan las películas. Rara vez encontraréis que el conserje de vuestro edificio, sea heredero de un linaje marcial, os defienda ante un problema, y a raíz de ahí os enseñe gratuitamente, a base de “dar cera y pulir cera”.

Tampoco si vais a Japón encontraréis un poblado Ninja en las montañas donde os entrene el “último Gran Maestro Secreto de un linaje ancestral”… bueno si, esto lo he vivido yo en persona ¡Pero! el poblado se había convertido en un “parque temático”, y aunque el Maestro era auténtico, y su linaje también, eso no el eximía de pagar impuestos… ¡Hasta los Ninjas tienen que pagar facturas! Y hasta en el Templo de Shaolin, se hace negocio… porque los Monjes, también tienen que comer de algo.

Si entendemos esto que sucede en “Oriente”, que es totalmente lícito y honesto, y no tiene porqué desmerecer el valor de lo que hay “detrás”, ¿Qué no pasará en “Occidente”, donde el capitalismo es el pan nuestro de cada día?

Pues pasará exactamente lo mismo, que nos tocará pagar por todo, como sucede con cualquier clase de disciplina que se quiera aprender: matrícula, lecciones, material de didáctico (uniforme, protecciones, licencia, seguro de accidentes, manuales, vídeos, actividades “extra” como seminarios, cursillos, lecciones privadas, torneos, viajes, etc…).

ECHANDO CUENTAS

Por todo ello, es importante plantearse con detenimiento antes de empezar, “donde nos vamos a meter”. Porque uno empieza por una clase gratis… y hace que “te pique el gusanillo”, y además si te apuntas ese mes, te regalan la matrícula. Pero es que además, la mensualidad oscila de los 20-50€, un dinero que invertimos en salud, en ocio y en seguridad personal: no cae en “saco roto”. Siendo la media de clases de 3 horas semanales, por 4 semanas al mes, hacen que cada clase cueste de 1 a 4€. No es dinero, si lo comparamos a la cantidad de beneficios que recibimos de la práctica de las Artes Marciales y los Deportes de Combate.

¡Pero! Cuando te quieres dar cuenta, llevas 5 años entrenando, una media de 2.000-3.000€ invertidos como mínimo en entrenamiento semanal, más unos 200-300€ invertidos en licencias federativas, otro tanto dinero invertido en exámenes de grado, viajes, torneos, cursillos, seminarios, uniformes, camisetas, revistas, libros, títulos, etc… vamos, que te has gastado lo que vale una carrera. A estas alturas, deberías estar capacitado para dar clases y abrir tu propia escuela si quisieras.

EL PRIMER DESPERTAR “ZEN”

Tras 5 años de tu vida, que comienzan como un simple hobby, al cual te vas enganchando poco a poco, y en cual vas invirtiendo cada vez más tiempo. Te das cuenta que ese mundo marcial que tenías idealizado y por el cual te “enganchaste” como si de una droga se tratara, simplemente no existe.

Te metes en el mundo de las titulaciones y de las enseñanzas, y de repente dejaste de ser una “fuente de ingresos”, para convertirte en una posible “competencia”… y ahí se termina de caer el velo, y te encuentras con un mundo plagado de egos, de envidias, donde aquello de “mi estilo es el mejor”, “ese estilo no vale nada”, “ése se lo ha inventado todo”, “ése nunca ganó un torneo importante”, “su estilo no es el auténtico”, “ése no es un Maestro de verdad”, etc… están a la orden del día.

EL PRINCIPIO DE PARETO

Vilfredo Federico Damaso Pareto, (15 de julio de 1.848 – 19 de agosto de 1.923) fue un sociólogo, economista y filósofo italiano, que desarrolló la teoría del 80/20. Una teoría que viene a decir, que del 100% de tiempo que invertimos en algo, solo es efectivo realmente un 20%.

Esto es algo que aplicado a una escuela de Artes Marciales y Deportes de Combate podríamos traducir como que del 100% de alumnos, el 80% acude a esa escuela, porque es la que más cerca de casa tenían, no porque hayan buscado a ese Maestro o estilo en concreto. Y de ese 80%, otro 80% nunca pretenderá seguir sus enseñanzas, ni perpetuar su sistema, o su linaje, sino simplemente hacer un poco de ejercicio, aprender defensa personal, practicar un deporte, tener un hobby… porque de ese otro 80%, otro 80% dejará de entrenar porque tendrá que priorizar por sus estudios, o por su trabajo, o por sus hijos, o simplemente, porque se echará novi@…

Es decir, que del 100% de alumnos de una escuela de Artes Marciales, sólo somos un 20% de frikies (vale, si… ¡me incluyo!) que somos capaces de recorrer media ciudad para entrenar un estilo en concreto, o con un Maestro determinado. O que aprenden un sistema en la distancia a través de cursillos de fines de semana. Pero es que de ese 20%, posiblemente sólo un 20% tenga el “talento” o “se esfuerce lo suficiente” para destacar por encima de la media… y de ese 20% quizás otro 20% llegue a convertirse en Cinturón Negro, y a dar clases…

NEGOCIO MULTINIVEL

Y si comienza a dar clases bajo el auspicio de su Maestro/Organización, todo estará bien, porque se convertirá en una nueva fuente de ingresos, como si de un negocio piramidal se tratara, donde el que al final gana más es el que está arriba: nueva venta de kimonos, licencias, exámenes, etc…

Pero ¡Pobre joven “aprendiz de Maestro”, como se te ocurra intentar seguir “tu propio camino”! Como posiblemente hizo tu propio Maestro años atrás antes que tú…

Porque si tratas de desarrollarte, y de abrir tu propia escuela, es muy posible que te encuentres repudiado entre “los tuyos”, y te sientas como un incomprendido, presa fácil de todos estos Maestros ególatras y “aves de rapiña” que inflan sus currículums, sus hazañas, sus títulos… estos que hacen del “qué dirán” su obsesión de cada día, Maestros del Facebook-Do, que olvidan todo el tiempo que has invertido en “querer ser como ellos”, por el simple hecho de que lo que era una “fuente de ingresos” mensual en su planning, se ha convertido de la noche a la mañana en nueva competencia…

LAS CARTAS SOBRE LA MESA

Entonces ¿Qué hacemos? ¿Nos dedicamos a otra cosa? ¡Tranquilos! Lejos de todo ese “fanatismo”, todavía tenemos “salvación”.

Todo este Business World que se ha formado alrededor del mundo de las Artes Marciales y Deportes de Combate, ha nacido por una simple razón: las Artes Marciales son una actividad deportivo/cultural que puede aportar a nuestra vida muchos beneficios, como salud física y mental, equilibrio y experiencias muy intensas, hasta el punto de “dar sentido a la vida” de muchísimas personas. Quedémonos con todo esto entonces, y disfrutémoslo. Pero no dejemos de tener presente y asumir todo lo anteriormente mencionado.

Siendo conscientes entonces de todo ello, las Artes Marciales pueden ser una actividad muy saludable que aporte sentido a tu vida y experiencias únicas, pero asegurémonos de elegir sabiamente.

10 CONSEJOS

Al seleccionar una escuela de Artes Marciales, es muy importante encontrar un lugar que satisfaga tus necesidades ¿Deporte, salud, competición, ocio, un poco de todo? Si decides formar parte del mundo de las Artes Marciales y Deportes de Combate, debes asumir el “paquete completo” junto con sus responsabilidades; practica, respeta a los demás y a ti mismo.

Muchas academias ofrecen estilos diferentes. Algunas se centran más que nada en la defensa personal, otras en la competición, mientras que otras se enfocan más en el desarrollo personal y la formación de carácter.

Asegúrate de saber lo que quieres obtener de tu experiencia y no tengas miedo de probar varias escuelas antes de elegir una.

Decide lo que esperas obtener de la práctica.

Muchas personas cometen el error de elegir una academia muy pronto, es decir sin haber establecido realmente sus metas. Esto es una pena, ya que por lo general hace que el estudiante se retire por decepción y que nunca tenga la oportunidad de experimentar todos los grandes beneficios que aporta el entrenamiento. Escribe tus metas primero y sé específico, incluso si no estás seguro de qué estilo deseas practicar. Pregúntate cuán importante son los siguientes aspectos:

a. Defensa personal
b. Mejora de tu condición física
c. Competición
d. Desarrollo del carácter
e. Expresión creativa
f. Certificación y entrenamiento del instructor

Cada escuela tiene una mezcla diferente de estas seis cosas y es importante encontrar una escuela que tenga un balance con el cual te sientas realizado.

Haz un recorrido.

No te unas a la primera escuela a menos que estés seguro de que ningún otro lugar podría satisfacer mejor tus necesidades. Casi todas las escuelas de Artes Marciales y Deportes de Combate ofrecen un periodo de prueba gratuito o por lo menos una clase gratis. Limita la búsqueda a las escuelas que disfrutaste al máximo y que te beneficiaron. Si no te estás divirtiendo, lo más probable es que no dures mucho tiempo en esa academia.

Busca un Instructor cualificado.

Investiga sus credenciales y asegúrate de que te sientas cómodo con esta persona. Recuerda también que “Campeón Mundial” no siempre es igual a “buen Maestro”. El Maestro que se toma su tiempo contigo y te ayuda a comprender la lección será mucho más útil que el “Gran Campeón invicto del Mundo” que solo se jacta de lo grandioso que es. Incluso si tienes que conducir un poco más o pagar algo más por la formación, valdrá la pena saber que obtendrás una gran instrucción.

Siéntate junto con el Instructor y discute tus metas con él o ella.

Además, no te olvides de hacer muchas preguntas. A pesar de que la disciplina es una parte importante de las Artes Marciales y los Deportes de Combate, recuerda que el Instructor está trabajando para ti y que mereces la mejor instrucción posible. Buena suerte y buena formación.

Muchas escuelas se jactan de la cantidad de trofeos de torneos que tienen.

No te dejes engañar por todo esto, cualquiera puede comprar trofeos y exponerlos como decoración. Incluso si estos trofeos han sido ganados, no es una indicación de la calidad de los Instructores, solo de su nivel en competición. Si ves que los instructores están fuera de forma y con algo como “Pedro, Campeón Mundial de 2007” en la parte posterior de sus uniformes, podría ser una estafa. Usa internet para contrastar todos los datos que sea posible.

Algunas escuelas tienen Instructores Cinturón Negro y en otras es el Maestro el que enseña en las clases.

Es recomendable que observes una o dos clases. Entérate también de quien te enseñará a ti, si el Instructor que viste o el propio Maestro. Realmente da igual, lo importante es que te sientas cómodo y te guste lo que practiques. Deberías probar una clase antes de apuntarte, normalmente te lo ofrecen de modo gratuito, ya que la clase la van a impartir igualmente, en otras ocasiones quizás tenga un pequeño precio, pero la inversión vale la pena.

Si la escuela que estas eligiendo es para TU HIJO, ves solo la primera vez y observa una clase sin tu hijo.

La mayoría de las escuelas saben seducir a un niño, para que quiera entrenar allí, así que si la escuela no es lo que quieres para tu hijo, investiga por tu cuenta y no te conviertas en el malo de la película.

Elige una escuela que sea accesible para ti.

Si el lugar queda demasiado lejos o tardas demasiado en llegar, ir a clase será mucho más difícil. Pero si la escuela que está cerca no cumple con tus expectativas, no tengas reparo en desplazarte a una un poco más lejana. Es más importante encontrar un lugar o Arte Marcial que se adapte a tus necesidades, aunque quede demasiado lejos.

Si una escuela ofrece varios “niveles” de formación a diferentes precios, sé receloso.

A menudo, una escuela que hace esto solo ofrece entrenamiento de defensa personal si estás dispuesto a pagar más dinero.

¡Ten cuidado!

Sobre todo, con las escuelas de artes marciales que cobran demasiado por obtener nuevos cinturones o escuelas que prometen Cinturones Negros garantizados en un corto periodo de tiempo. Por lo general son demasiado buenas para ser verdad y por ende estafas.

 

Ahora ya no tienes excusa, como decía el anuncio: Busca, compara y si encuentras algo mejor cómpralo. Es así de sencillo. No te preocupes más de lo debido, de las consecuencias que ha provocado en el mundo de las Artes Marciales y Deportes de Combate esta sociedad capitalista, que hace que todo se mueva por dinero, y determina que es lo que te hace feliz, que es lo que buscas con la práctica, y sobre todo, disfruta mucho de la experiencia, porque si así lo haces, marcará tu vida para siempre de un modo muy positivo.

 

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