Sonny Chiba y el Japan Action Club

Sonny Chiba y el Japan Action Club

Sonny Chiba

Japan Action Club

Es diferente hablar de películas con Artes Marciales que de Artes Marciales. La diferencia es obvia. Una película con Artes Marciales contiene secuencias de lucha pero el contexto de la historia nada tiene que ver con ellas. En cambio, una película de Artes Marciales es aquella en la que la propia trama se entremezcla con las propias Artes, dándoles la importancia que tienen.

Dentro de este tipo de películas tenemos además la suerte de poder ver diferentes sistemas de combate como el Karate. El Arte Marcial japonés es protagonista de un subgénero de películas que tiene como máximo rey a Sonny Chiba y a su Japan Action Club pero que ha seguido sumando títulos a lo largo de los años donde el Karate es el corazón de las películas. Este mes damos un pequeño repaso al cine de Karate además de tres propuestas muy diferentes entre sí pero recomendadísimas desde éstas páginas.

A los lectores más jóvenes puede que el nombre de Sonny Chiba no les suene demasiado, pero si hablo de su interpretación de Hattori Hanzo en “Kill Bill Vol. 1”, la cosa empieza a cambiar.

Nacido en 1939 y con una inclinación hacia la gimnasia y la interpretación desde temprana edad, empezó su entrenamiento de Karate con Mas Oyama, fundador del Karate Kyokushinkai, despertando una pasión que ha mantenido toda su vida.

Tras ser descubierto en un 1960 en un programa de televisión de nuevos talentos de la productora Toei comenzó su andadura en diversas películas y series de televisión. En 1970 fundó el Japan Action Club entrenando a artistas marciales y especialistas pero sin olvidar su faceta de actor, y en 1974 protagoniza “The Street Fighter”, una película que mostraba la acción de forma más contundente, usando su técnica de Karate y saltando al estrellato, confirmándose con dos secuelas directas así como varios spin-off.

Al margen de la trilogía mencionada, Chiba continuó mostrando sus habilidades en películas centradas en el mundo del Karate como otra trilogía donde interpretó a su maestro Mas Ôyama, “Karate Bullfighter “ (1975), “Karate Bear Fighter“ (1977) y “Karate for Life” (1977) así como “Shôrinji Kenpô” (1976) donde interpretó al creador del arte marcial, a la vez que se le anunciaba como la respuesta japonesa a Bruce Lee, sin olvidar apariciones en películas protagonizadas por sus alumnos y protegidos.

Entre ellos podemos mencionar a Hiroyuki Sanada o a Etsuko Shihomi. Sanada es ahora conocido por películas como “El Último Samurai” con Tom Cruise, “The Ring”, la original japonesa o “47 Ronin – La Leyenda del Samurái” con Keanu Reeves interpretando al líder de los 47 Ronin, pero en los setenta protagonizó numerosas películas de acción demostrando que tanto a nivel técnico como físico se le debería tener más en consideración dentro del cine de Artes Marciales nipón como en “La Leyenda de los Ocho Samuráis”.

En el caso de Etsuko Shihomi, Chiba participó más activamente en su carrera ya que la karateka y actriz protagonizó el spin-off de “The Street Fighter” con la saga “Sister Street Fighter” que constó también de tres entregas además de otros títulos como “Dragon Princess” (1976) o “Karate Warriors” (1976) alternando su carrera en el cine con la música y retirándose del cine tras casarse. Sonny Chiba ha mantenido su carrera muy activa no sólo con películas de Karate, si no también de ninjas, tanto en cine como en televisión, pero eso es para otro número.

MIENTRAS TANTO, EN OCCIDENTE…

A finales de los ’70 y principios de los ’80, el cine marcial occidental no mostraba tanto el Karate, aunque sí usaba karatekas como protagonistas, representado por Chuck Norris o Joe Lewis, siendo el primero el que cosechó mayores éxitos y representando a expertos luchadores como el karateka Colt en “El Furor del Dragón” (1972) junto a Bruce Lee, el competidor de “Fuerza 7” (1979) o su ninja de “Duelo final” (1980), mientras que Lewis, otro campeonísimo de la competición, nombrado dos veces mejor luchador de la historia del Karate, mostraba su técnica en películas sin la misma proyección como “El Felino” (1979) o “Los cinco invencibles” (1982), remake de un film de 1976, “Hot Potato”, con Jim Kelly, otro actor que comenzó en la competición de Karate para pasar al cine de acción, debutando en la mencionada “Operación Dragón”.

Kelly, practicante de Shorin Ryu, ganó en 1971 cuatro títulos, abriendo su propio Dojo y saltando al cine con su pelo a lo afro y su actitud cool en 1973 , seguida de títulos como “Cinturón Negro” (1974), “Alfileres de oro” (1974) o “El samurái negro” (1977), retirándose parcialmente del cine y abandonando el Karate a favor del tenis, donde logró varios triunfos. Lamentablemente falleció en febrero del 2013 con 67 años debido a un cáncer convirtiéndose en un icono del blaxplotation marcial.

Otros karatekas que comenzaron su carrera a finales de los setenta han sido Richard Norton o Michael Jai White. El primero de ellos pasó de experto en Karate Goju Ryu a guardaespaldas de personalidades en los setenta cuando acudían a Australia, cuna del que posteriormente se convertiría en actor tras su amistad con Chuck Norris, debutando en “Duelo final” y con una filmografía que le emparejaría con gente como Jackie Chan o Cynthia Rothtock con películas en Hong Kong y Estados Unidos aunque tras una etapa en los noventa como protagonista ha pasado a ser secundario, coordinador de especialistas y coreógrafo de lucha, además de declararse un entusiasta del Jiu-Jitsu Brasileño.

De Michael Jai White ya hemos hablado anteriormente, otro experto karateka, profesor y actor que ha conseguido situarse como uno de los pilares del cine marcial norteamericano actual en películas como “Invicto 2”, “Promesa sangrienta” (2009), “Rompiendo las reglas 2” (2011) o “Falcon Rising” (2014) Y no quiero dejar occidente sin hablar de Sudáfrica y James Ryan cuyos dos mejores largos, de bajo presupuesto e intentando lanzarle como el nuevo héroe de acción, estaban dedicados al Karate, “Lucha o muere” (1977) y “Mata y mata otra vez” (1981), su pseudo secuela, contando en ambos films con karatekas sudafricanos como Stan Schmidt, experto en Shotokan y coreógrafos de los films. O Gypsy Billy, también experto en Shotokan. La carrera de Ryan ha proseguido, pero fuera del género.

LA SAGA DEL CHICO KARATEKA

La saga por excelencia sobre Karate occidental es, como no podía ser de otra forma, la que empezó con “Karate Kid” (1984) A raíz de su éxito surgió una copia barata, la saga del chico del kimono de oro, es decir, “Karate Kimura” (1987), producción italiana rodada en Filipinas, pero mejor nos centramos en las cinco películas rodadas hasta la fecha con Daniel-san como protagonista. Bueno, protagonista de las tres primeras.

Mostrando la filosofía del Karate con una nueva sensibilidad, con la memorable interpretación de Noriyuki “Pat” Morita, que era doblado en las escenas de lucha por el experto karateka Fumio Demura, coreógrafo de una película que marcó a toda una generación de karatekas que soñábamos encontrar a un Maestro Miyagi que nos mandase a “dar cera, pulir cera” o a “pintar valla”. Tras tres entregas, Ralph Macchio le cedió el testigo a Hilary Swank.

En el 2010 Jackie Chan encarnó al nuevo maestro en el remake que cambiaba el Karate por el Kung Fu en una película irregular en ciertos momentos y que dividió a los fans del astro hongkonés. Una secuela se encuentra entre los futuros proyectos de Chan, así que mientras vemos si se cumple o no, echamos un vistazo a dos interesantes películas japonesas protagonizadas por una experta karateka y centrada en el mundo del Karate.

Rina Takeda es cinturón negro en Ryukyu Shorin Ryu y debutó en “High Karate Girl!” (2009) desplegando una técnica impresionante en una historia donde intentará conseguir el cinturón negro de Karate enfrentándose a numerosos adversarios. Lo más impresionante de la película son las fabulosas y realistas técnicas de puro Karate en una producción de bajo presupuesto pero de gran talento. La cosa se repitió en 2011 con “K.G.”, o “Karate Girl” con Takeda encontrando a su hermana desaparecida deseosa de combatir con ella en otro despliegue de espectaculares técnicas de Karate con contacto total y sin cables, un deleite para el aficionado al realismo en los combates. Fuyuhiko Nishi es el hombre detrás de las dos películas y de sus coreografías, por lo que plasma sus conocimientos de Karate dentro de la JKF en el propio guión.

Este rápido repaso al cine de Karate baja un momento el ritmo para dar paso a tres películas actuales cuyo argumento gira en torno al mundo del Karate, tres propuestas muy diferentes que plasman de forma diferente la filosofía de uno de los sistemas de lucha japoneses por excelencia.

FIGHTER IN THE WIND

En el año 2004 se estrenó un nuevo biopic sobre la figura del legendario Mas Oyama, el padre del Karate Kyokushinkai pero en vez de traérnoslo Japón, fue Korea del Sur, cuna del Maestro Oyama. Para interpretarlo, el popular actor y cantante Yang Dong-geum, sin experiencia en Artes Marciales pero que estuvo entrenando todo lo que pudo en una escuela del mismo estilo de Oyama para tener las bases, además de contar con vídeos del personaje real.

La película intenta mostrarnos al hombre detrás de la leyenda, con las consiguientes historias de amor y venganza, desde que Choi Bae-Dal, nombre real de Oyama, intentó ser piloto para los japoneses durante la ocupación de Korea pasando por sus luchas contra la Yakuza, su romance con una japonesa y su incansable entrenamiento en la montaña influido por la lectura de “El Libro de los Cinco Anillos” de Miyamoto Musashi, personaje que le inspiró a luchar contra todas las escuelas de Karate y de artes marciales japonesas.

La forja de la leyenda sin olvidar su parte humana, apoyado por los propios hijos del Maestro y por Jung Doo-hong, el mejor coreógrafo surcoreano, que participa además como actor, como Maestro de Taekyon del protagonista, el arte marcial coreano precursor del Taekwondo. Junto a los directores de acción Gui Yeong-Yang y Hong Phyo consiguen recrear de forma realista los combates marciales, haciendo hincapié en el detalle del impacto y la reacción del golpeado, aumentando el dramatismo y el propio realismo.

También hay que contar con que en algunas de las secuencias de lucha de las 25 que hay en toda la película, muchos de los actores son artistas marciales reales. Además de mostrar la vida de una de las leyendas del Karate, incluyendo una secuencia final que no podía faltar hablando de Oyama, y es el enfrentamiento con un toro, la película busca mostrar una época llena de tristeza y muy dura de la vida de los coreanos, viviendo miserablemente bajo el yugo imperialista japonés, usándoles como villanos aunque sin llegar a demonizarlos, lo cual se agradece. “Fighter in the Wind” es una película, en definitiva, que navega entre la idealización del personaje real y la propia humanización del mismo, consiguiendo unas espectaculares secuencias de acción dentro de una historia dramática, tan del gusto de los surcoreanos, que hará las delicias de los aficionados del género, una película imprescindible del reciente cine marcial asiático.

KURO OBI

En 1932, con la ocupación japonesa de Manchuria, el Dojo Shibahara, con tres alumnos, ve como el Maestro fallece, dejando al alumno de menor grado que guarde el cinturón negro de la escuela, y que decida cuál de los dos alumnos mayores lo merece. El Camino del Guerrero llevará a los dos karatekas a seguirlo por sendas diferentes, Taikan, el más agresivo, entrenando al ejército japonés mientras que Giryu, tras un accidente, vivirá del campo con una familia de campesinos que le acogen y curan las heridas. Pero el destino hará que sus caminos se crucen cuando Taikan ayuda a un retorcido general a acabar con los Dojo rivales y a secuestrar a jóvenes para su negocio de prostitución y secuestran a la hija del campesino que ayudó a Giryu.

Ésta película, del 2007, nos muestra la esencia del Karate aprovechando que los tres alumnos protagonistas son auténticos karatekas. El protagonista es Giryu, interpretado por Akihito Yagi, 7º Dan de Meibukan Goju-Ryu, escuela creada por Yagi Meitoku, alumno directo de Chojun Miyagi, y gracias a él podemos ver el uso real de técnicas como Ko-Uke, Gedan Uke (o Barai, dependiendo de la escuela) o extractos de katas como el Sanchin o el Sepai. El alumno descarriado Taikan es en realidad Naka Tatsuya, 7º Dan de Shotokan en la JKA) mientras que el alumno que guarda el cinturón negro es Yosuke Natsuki, 1º Dan de Shotokan de la JKA y el único de los tres con carrera como actor antes de ésta película.

Las coreografías son obra de Nishi Fuyuhiko, otro karateka de la JKF que además interpreta a Togo Takaomi en la película y que junto al resto elevan el nivel coreográfico a unos límites de realidad espectaculares. Al tratarse de una película sobre la propia filosofía del Karate, la acción no es algo constante pero conforman una preciosa película llena de Budo no exenta de combates que a veces hacen que pensemos que estamos ante un combate real, también debido al buen uso de la cámara que hace su director, Shunichi Nagasaki, con planos generales que permiten ver perfectamente la ejecución de cada técnica.

La historia de los militares es realmente una excusa para poder ver éstos combates entre karatekas reales, lejos de efectismos y cables, lo cual se agradece para poder incluso analizar las peleas técnicamente y deleitándonos con ellas a pesar de algunas secuencias algo lentas pero que no desmerecen para nada el resultado final. Una joya inexplicablemente inédita en nuestro país.

STREET FIGHTER: ASSASSIN’S FIST

En el 2010, Joey Ansah y Christian Howard pusieron en marcha un cortometraje basado en el popular videojuego “Street Fighter”, titulado “Street Fighter: Legacy”, donde Howard interpretaba a Ken y Jon Foo (“Thai Dragon 2”, “Tekken”) a Ryu, una carta de presentación de Ansah y Howard, a pesar de que el primero llevaba desde 2005 participando en diversos largometrajes como secundario.

El cortometraje nos mostraba a Ryu vagando y con pesadillas hasta que llega a un bosque donde se encuentra con su viejo compañero Ken, comenzando una espectacular pelea donde no sólo usarán el Karate, si no técnicas con la energía interna como el Shoryuken o el Hadoken. La buena factura técnica, las excelentes coreografías y el respeto por el material original consiguieron un efecto viral en Youtube que hizo que no se quedase todo en un corto, comenzando la producción de una webserie bajo el control de Ansah y Howard.

Por desgracia, por tema de fechas de rodaje, Jon Foo no pudo repetir su papel de Ryu, dejándolo en manos de Mike Moh, profesor y campeón de Taekwondo además de actor y especialista. La historia de “Street Fighter: Assassin’s Fist” transcurre en dos líneas temporales. Por un lado tenemos la actualidad, o mejor dicho, 1987, año en el que debutó el videojuego y donde nos encontraremos a Ken y Ryu entrenando bajo la tutela de Gouken (Akira Koieyama) y por otro lado, el pasado, cuando Gouken era joven y entrenaba junto a Gôki (Gaku Space) con su maestro Gôtetsu (Togo Igawa) el Ansatsuken, o Puño del Asesino. Gôki descubrirá la versión oscura del Ansatsuken, al igual que Ken años después, lo que provocará que el malvado Akuma (Joey Ansah), es decir, Gôki dominando el Satsui no Hado quiera reclamar ser el único maestro del Asatsuken. Con coreografías del propio director, Ansah, y de Howard, la webserie de 12 episodios se ha convertido además en un largometraje de poco más de 90 minutos que ha conseguido distribución internacional, dejando fuera parte de la historia de Ken y su padre.

No obstante, la película funciona igualmente bien que la webserie, centrándose más en las dos historias mencionadas y con unas peleas espectaculares y de gran nivel, gracias además a la pericia técnica de Howard, experto en Kung Fu, Karate, Taekwondo y Capoeira, y de Ansah, que entrenó con el mismísimo Dr. Masaaki Hatsumi además de Jiu-Jitsu Brasileño y Capoeira, además de la de Moh.

No olvidemos las técnicas por excelencia de los personajes del videojuego, el Hadouken (bola de energía), el Shoryuken (gancho de guefo) y el Tatsumaki Senpukyaku (popularmente llamada la “bailarina”) que al igual que el juego son nombradas en el momento de su ejecución. Una visión más fantástica, con buenos efectos digitales, del Karate pero manteniéndose fiel a su filosofía y costumbres que tendrá continuidad en la segunda temporada titulada “Street Fighter: World Warrior”, de nuevo homenajeando al videojuego original ya que era el nombre del segundo juego.

En esta segunda temporada, Ansah ha asegurado que veremos a más personajes del juego, probablemente incluso a M. Bison, el temible villano, aunque para eso tendremos que esperar un poco.

 Si te ha interesado este artículo, tal vez te interesen estos productos:

Tags

Comparte el post:

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Posts relacionados

Deja una respuesta

Patrocinadores
Últimos Posts
Suscríbete a nuestra Newsletter semanal para enterarte de todas nuestras actualizaciones.
.