Jackie Chan y los RED TROUSERS

Jackie Chan y los RED TROUSERS

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Jackie Chan y los RED TROUSERS

Una de las mayores y más queridas estrellas del cine marcial es Jackie Chan. La mezcla de Kung Fu y comedia que le dio el éxito se unen al factor que más ha llamado la atención, sobre todo en Occidente. Realizar escenas arriesgadas sin protecciones y sin dobles ha sido su marca personal.

Antes de ser la estrella que es participó como especialista y como actor secundario, siendo la parcela de stuntman la que le ayudó a conformar una carrera sin igual. El mundo de los especialistas hongkoneses, llamados Red Trousers (Pantalones Rojos) tiene su origen en el mismo que la pericia de Chan, la Ópera de Pekín. En este artículo vamos a conocer los orígenes de los stuntmen más míticos, sin olvidar al bueno de Jackie, a su grupo de especialistas o a otros grandes directores de escenas arriesgadas que revolucionaron el cine de acción desde los ’70 hasta la actualidad.

Un viaje en el tiempo repleto de escenas escalofriantes que han hecho que los que las realizan estén muy cerca de la propia muerte. Una profesión que poco a poco consigue el reconocimiento que se merece pero que aún le falta andar un camino arriesgado, casi mortal, sobre todo en nuestro país, poco dado a integrar escenas de riesgo y que cuando lo hace, poca gente ve el mérito de una tradición que en Asia es aplaudida y premiada, al igual que en Estados Unidos con los premios Taurus. Pero antes de llegar a eso, tenemos que comenzar por el principio. Prepárate para conocer a los que se juegan el pellejo para que disfrutemos de escena trepidantes.

El origen del término “Pantalones Rojos” para referirse a los especialistas del cine de Hong Kong viene de la Ópera de Pekín, donde los estudiantes, niños, solían llevar un pantalón de ese color durante todo el día, ya fuese durante los durísimos entrenamientos, en las representaciones o durante su vída cotidiana. Además, tenían un significado simbólico de servidumbre hacia su maestro.

El origen de la Ópera China se remonta a 1790, durante la Dinastía Qing, que para celebrar el cumpleaños del Emperador, diferentes compañías de teatro acudieron a Pekín, sobre todo de las zonas centrales y sur de China, unificándose a partir de esa fecha. En la Ópera se estudiaba tanto interpretación como artes marciales, acrobacias, danza, canto y tocar instrumentos musicales tradicionales, siendo la mezcla de todo ello lo que conocemos como ópera china.

El durísimo entrenamiento que realizaban incluía, según algunas estrellas surgidas allí como Sammo Hung o Jackie Chan, levantarse y servir al Maestro antes de la higiene personal para a continuación hacer el pino sobre una silla durante una hora y media antes de comenzar a recibir las clases en
las diferentes disciplinas.

Normalmente se firmaba un contrato de unos siete años entre las familias y la escuela, y aunque el dinero recaudado de las actuaciones era íntegramente para la escuela, el maestro se encargaba de dar de comer, comprar ropa y del resto de necesidades de sus alumnos.

Tanto Jackie como Sammo recuerdan de forma agridulce aquellos años de entrenamiento debido a la extremada dureza de su maestro, Yu Jim-Yuen. Hay que tener en cuenta que en aquella época estaba permitido incluso dar una paliza a los alumnos si no realizaban los ejercicios que les mandaban.

Pero gracias a todo ello, las cualidades físicas de tantos y tantos actores y coreógrafos son las que podemos disfrutar en pantalla, como el mencionado Sammo Hung, que pese a sus kilos de más siempre ha sabido deleitarnos con su incuestionable técnica marcial, siendo todo un ejemplo de constancia y perseverancia sin limitarse por su rechoncho físico, además de su excelente labor como coreógrafo y director.

Cuando comenzó el cine, era evidente que lo primero que se rodaría en China serían adaptaciones de obras de ópera, concretamente “Right a Wrong with Earthenware Dish” y “Stealing the Roasted Duck” en 1909, pero la primera película puramente de Artes Marciales fue “The Burning of the Red Lotus Monastery” en 1929, aunque otras fuentes apuntan a “Thief in the Car” de 1920 o “Monkey Fuights Golden Leopard”, dependiendo de la fuente a la que se acuda.

Sea como fuere, abrieron la puerta a un nuevo género y comenzaron a usarse miembros de la Ópera de Pekín para realizar las acrobacias necesarias para plasmar el Kung Fu en pantalla de manera rudimentaria y los estudiantes vieron una nueva salida a su arte más allá de los escenarios teatrales.

Cuando iban a rodar una película, los directores acudían a las escuelas de Ópera buscando “pantalones rojos” para doblar a las estrellas. De esta forma entraron en el mundo del cine gente como Lau Kar Leung (o Liu Chia Liang), posteriormente uno de los mejores directores y coreógrafos de la historia del cine de Hong Kong, apareciendo en multitud de películas como extra y doble, sobre todo como esto último.

Los pantalones rojos se centraban en atacar a los protagonistas para ser golpeados y hacer que aunque no tuviesen conocimientos marciales, quedasen bien en pantalla. De esta forma empezaron a especializarse en las escenas arriesgadas si bien la calidad en general de las peliculas estaba a años luz de lo que sería posteriormente.

La saga de Wong Fei Hung, iniciada en 1949 y protagonizada por Kwan Tak Hing, que provenía de la propia ópera china, dio un impulso al género, alargándose en aproximadamente 99 películas con él como protagonista y donde muchos compañeros estudiantes del actor aparecían como secundarios o dobles.

Gente como Lau Kar Leung ha afirmado morir en 10 ocasiones en un día de rodaje con diferentes personajes. Sus habilidades eran necesitadas en el nuevo género que daba dinero a los productores, volviéndose indispensables.

Poco a poco estas habilidades pasaron a ser necesitadas en las coreografías, con y sin cables, además de conseguir pasar a la dirección y revolucionando así el género, que había pasado de la rigidez de la ópera hacia caminos más dinámicos gracias a la Shaw Brothers.

LA SHAW BROTHERS Y LAU KAR LEUNG

La aparición de la Shaw Brothers encumbró tanto al género como a los denominados directores clásicos de Kung Fu, Chang Cheh, King Hu y Lau Kar Leung (o Liu Chia Liang).

Chang Cheh es el director de Kung Fu por excelencia, en cuyas historias de venganzas y sangre podemos encontrar títulos clásicos como “El Espadachín Manco”, apoyándose en estrellas como David Chiang o Jimmy Wang Yu, mientras que King Hu tiene en su haber wuxias barrocos y muy ricos visualmente como “Come Drink with Me”, siendo el precursor del subgénero de mujeres luchadoras, con Chen Pei-Pei a la cabeza.

Mientras estos directores lograban grandes éxitos, el estudiante de la Ópera Liu Chia Liang pasaba de doble y secundario a director, especializándose en películas con monjes Shaolin. Su experiencia marcial real, no en vano era estudiante de cuarta generación del mítico Wong Fei Hung, le permitía crear coreografías muy reales, siendo las Artes Marciales el principal motivo de sus películas.

Suyos son films míticos como “Las 36 Cámaras de Shaolin”, “Executioners from Shaolin” o “Shaolin contra Ninja”, con su hermano adoptivo Gordon Liu en todas ellas. El éxito de sus películas, aunque normalmente le han situado por detrás de Cheh y Hu como director, se debía precisamente a la calidad marcial delante y detrás de las cámaras. Sabía filmar las escenas de lucha como nadie y usaba a sus hermanos de ópera para plasmar todo lo que se le ocurría.

En ésta época, los pantalones rojos básicamente se usaban como dobles de acción y como actores secundarios para ser golpeados, lanzados a través de ventanas, al mar y demás secuencias para que los protagonistas quedasen bien en pantalla, como he mencionado antes, ya que en algunas ocasiones los protagonistas no tenían conocimientos marciales más allá de las coreografías de cada película, por lo que la labor de los pantalones rojos era esencial para que las películas fuesen lo más espectaculares posible, ya fuese en las peleas como en las escenas arriesgadas.

Usando cables para acentuar la fuerza con la que eran golpeados, su labor era arriesgada pero lejos de lo que a partir de los ’80 sería, ya que el cine de Kung Fu y el wuxia o cine de espadachines requería escenas arriesgadas que básicamente eran de recibir golpes contra mesas, sillas, atravesando ventanas, puertas y poco más. Pero esto cambiaría sobre todo debido al cine de acción en su vertiente más general. Explosiones, disparos o atropellos sin olvidar los golpes. El cine moderno de Kung Fu sustituía al más clásico y por ello, la labor de los especialistas.

LAS SIETE PEQUEÑAS FORTUNAS

Existían tres grandes escuelas, la Academia de Drama China, donde estaban los Tres Dragones (Sammo, Jackie y Yuen Biao), así como otros nombres como los de Yuen Wah (“Kung Fusión”), Yuen Woo Ping (“El Mono Borracho en el Ojo del Tigre”), Corey Yuen (más conocido como coreógrafo en películas de Jet Li como “El Beso del Dragón”, “Fong Sai Yuk” o en clásicos como “Zu, Guerreros de la Montaña Mágica”) o Yuen Tak (miembro del equipo de Corey Yuen y coreografo de “Operación Scorpio”), la Escuela de Drama Primavera y Otoño, con Chin Kar-Lok (“The Iceman Cometh”), Mars (especialista y director de acción que ha colaborado con Jackie Chan en multitud de ocasiones como en la saga “Police Story”), Fung Hak-on (“El Chino”), Stephen Tung-Wei (que interpretó al estudiante al que reprende Bruce Lee en “Operación Dragón” y posterior actor y coreógrafo en películas como “Hero” o la reciente “The Assassin”) o Josephine Siao (“Sword of Swords”) y la Escuela de Ópera Fu Sheng, entre cuyas filas encontramos a Phillip Kwok (“The Killer”), Angela Mao (“Hap Kido”), James Tien (“Karate a Muerte en Bangkok” junto a Bruce Lee) o Chiang Sheng (“Los Cinco Venenos”) Como puedes ver, las estrellas de las décadas de los ’60 y los ’70 se forjaron en las tres escuelas principales y lejos de ser rivales, trabajaban juntos en muchas ocasiones, haciendo que el cine de acción y Artes Marciales hongkonés se consagrase en esas décadas como el mejor, continuándo en los ’80. Es evidente que a pesar de tener a consagrados especialistas y directores de acción, hay que destacar al grupo formado por Jackie Chan, Yuen Biao, Sammo Hung, Corey Yuen, Yuen Wah, Yuen Tak, Yuen Tai y Yuen Mo, los integrantes originales de las Siete Pequeñas Fortunas.

De todos ellos, el primero en conseguir un puesto importante en la escuela fue Sammo Hung, llamado Hermano Mayor por sus compañeros de escuela, quien con 14 años comenzó a trabajar para la Shaw Brothers en diferentes puestos, comenzando como era de esperar, como especialista.

Entre 1966 y 1974 rodó más de 30 películas de espadachines, o wuxia, siendo 1970 el año de su debút como coreógrafo de lucha en “The Angry River” para la Golden Harvest. Su calidad gracias al riguroso entrenamiento de la ópera china, le ha convertido en toda una institución como actor, especialista, coreógrafo, director de especialistas y de acción, creando en 1977 la Hung Ga Ban, o Sammo Hung Stuntmen’s Association, ocupándose de todo o referente a la acción en películas como “Encuentros en el Más Allá” (1980), “La Banda de los Supercamorristas” (1985) o “Millionaire’s Express” (1986).

La carrera con su propio equipo de especialistas es similar con el resto de compañeros de la ópera, creando equipos con los que suelen colaborar en todas sus películas. Es algo totalmente lógico si tenemos en cuenta que cuando empezaron a hacer algo más que escenas arriesgadas, gente como Sammo, Jackie o Corey Yuen, necesitaban confiar en su equipo para que nadie resultase herido. La sincronización entre todos ellos es algo indispensable y qué mejor que confiar en tus antiguos compañeros de escuela, con el mismo entrenamiento intensivo y conociendo sus habilidades y limitaciones. El caso de Jackie Chan fue posterior al de Sammo, pero no por ello menos importante.

JACKIE CHAN STUNT TEAM

En 1983, en pleno apogeo de la carrera de Jackie, tras el estreno de “Piratas en los Mares de China”, o “Project A” se formó oficialmente el Jackie Chan Stunt Team, compuesto por seis miembros, llegando a los 20 miembros en 1988 durante el rodaje de “Superpolicía en apuros” (“Police Story 2”).

El grupo ha ido cambiando a lo largo de los años e incluso en 1990 se había deshecho, pero todos ellos han seguido trabajando con y sin Jackie y siendo los especialistas más solicitados. Tenemos nombres como el de Nicky Li, líder del grupo en cuyos créditos podemos ver “La Armadura de Dios”, “Los Tres Dragones”, “Duro de matar” o la trilogía de “Hora Punta”.

Ken Lo (“Special I.D.”), que era además el guardaespaldas de Jackie y una cara muy conocida delante y detrás de las cámaras, Mars, Andy Cheng o el único occidental, Bradley James Allan, visto además como actor en “Máximo Rival” o “Los Rebeldes de Shanghai” además de ser co-lider del grupo y que ya comienza a participar en grandes producciones de Hollywood como “”Soy el número Cuatro”, “Pacific Rim” o “Kingsman: Servicio Secreto”.

El trabajo de todos ellos ha sido vital para la carrera de Jackie, doblando a actores y siendo parte indispensable de las trepidantes escenas de acción de sus películas. Por poner un ejemplo, todo su equipo se desplegó en “Armas Invencibles” en el decorado realizado para la secuencia en la que unos coches atraviesen unas chabolas a toda velocidad, esquivando los coches y la destrucción de las mismas.

Si Jackie no ha usado casi nunca dobles (gente como Yuen Biao o Mars le han tenido que doblar en ciertas ocasiones), sus películas no serían las mismas sin todo este equipo que hacen escenas tan arriesgadas o más que las del propio Jackie. La carrera de Jackie en Hong Kong se basaba en el cine de Kung Fu más clásico hasta 1980, año en el que intentó debutar en el cine norteamericano con “La Furia de Chicago” (“Battle Creek Brawl”. Robert Clouse) con una historia que transcurría en la década de 1930 pero que mantenía acción marcial relativamente clásica, destacando la carrera de patines que mostraba las habilidades físicas de Chan. Sin demasiado éxito, Chan siguió su carrera en Hong Kong, ampliando las escenas de acción más arriesgadas en “Los Piratas de los Mares de China” (“Project A”. Jackie Chan. 1983) donde Jackie homenajeaba a sus admirados actores mudos Harold Lloyd o Buster Keaton, con escenas como la caída de la torre del reloj que tardó en rodar tres días ante la dificultad de la escena.

Es un buen ejemplo de cómo dichas escenas arriesgadas iban evolucionando mezclando las escenas de Artes Marciales donde los secundarios, entre los que se incluyen Mars o Yuen Biao, no sólo recibían golpes si no que realizaban escenas más modernas de acción pero con las mismas herramientas que se usaban en los ’70. Cables, colchonetas, colchones o cajas para suavizar los golpes. Jackie, tras su éxito en Hollywood, ha declarado llevar artilugios para modernizar las técnicas de los especialistas, como poleas autómaticas, pero tras verlos en acción, los responsables de las escenas volvían a lo de siempre. Si algo funciona, ¿por qué cambiarlo? El cine clásico había muerto, y Jackie se lanzó a la aventura moderna y policíaca, siendo “Armas Invencibles” (“Police Story”. Jackie Chan. 1985) la película que abrió el fuego dentro de su filmografía.

Siempre rodeado de su equipo además de otros estudiantes de Ópera como Mars o Fung Hak-On, las peleas se Kung Fu se unían a explosiones, atropellos y demás escenas arriesgadas donde tanto Jackie como su equipo se jugaban literalmente la vida en cada una de ellas, manteniendo las técnicas más rudimentarias para evitar que ocurriesen accidentes, aunque ya sabemos por las tomas falsas de muchas de sus películas durantelos créditos finales que no siempre lograban evitarse.

Por ello Jackie ha sufrido numerosas lesiones, y algunas de ellas muy graves como la que tuvo en “La Armadura de Dios” en 1987 al saltar a una rama de un árbol que tras romperse hizo que Jackie se precipitase al vacío, y se rompiese literalmente la cabeza, siendo operado de urgencia y que le ha hecho tener una placa en la cabeza. Estaba claro que el cine moderno había conseguido el éxito que ya no tenía el de Artes Marciales clásicas, y fue en ésta década de los ’80 donde los especalistas hongkoneses lograron que su cine de acción liderase el género.

LOS ’80 Y EL TRIUNFO DEL CINE DE ACCIÓN HONGKONÉS

Como he dicho antes, los grandes directores de acción y de especialistas surgidos de la Ópera China iban formando sus propios grupos de especialistas.

Al conocer cómo trabajaban y todo lo que podían hacer, los grupos de gente como Sammo Hung, Corey Yuen o Yuen Woo Ping se iban convirtiendo en puntos de referencia del género. Gracias a su trabajo esta década nos ofreció películas que quitan el aliento como “Eastern Condors” (Sammo Hung. 1987), “Ultraforce” (“Royal Warriors”. David Chung. 1986), “Yes, Madam!” (Corey Yuen. 1985), “Al borde la la ley” (“Righting Wrongs”. Corey Yuen. 1986) o “La Ira del Tigre” (“Tiger Cage”. Yuen Woo Ping. 1988) donde los especialistas atravesaban lunas de coches en movimientos, caían de muchos metros de altura, recibían golpes o escapaban de explosiones impresionantes.

Curiosamente, en 1983, durante los segundos Hong Kong Film Awards se estabeció la categoría de Mejor Coreografía de Acción, consiguiendo que la propia industria local premiase de esta forma a los que se jugaban la vida constantemente y que no tenía reconocimiento. Este primer año que se entregó el premio, fue Sammo Hung junto a Yuen Biao, Lam Ching-ying y Billy Chan quienes ganaron por una película de Kung Fu, “El Hijo Pródigo” (“The Prodigal Son”. Sammo Hung. 1981), manteniendo el galardón en el cine de Kung Fu hasta “Ganadores y pecadores” (“Winners and Sinners”. Sammo Hung. 1983).

En 1985, el premio fue concedido al Jackie Chan Stunt Team por “Los Piratas del Mar de China”, reconociendo la labor de todo el grupo. En 1992 se incluyó la categoría de Mejor Coreografía de Acción en los Golden Horse Awards de Taiwán, siendo la primera película en ganarlo “New Dragon Gate Inn” (Raymond Lee y Tony Ching Siu-Tung. 1992) gracias a la labor de Ching Siu-Tung y Tak Yuen, de nuevo dos personas surgidas de la ópera.

Si la labor de los especialistas y coreógrafos de acción en Asia llevan reconociendose durante décadas, en Occidente no fue hasta el 2001 que se crearon premios específicos, los Taurus World Stunt Awards de mano del dueño de Red Bull, Dietrich Mateschitz, creando categorías muy determinadas: Mejor Pelea, mejor stunt de fuego, mejor trabajo de altura,mejor trabajo con vehículos, mejor stunt general de mujeres y de hombres, mejor especialidad de stunt, mejor coordinador de especialistas y/o director de segunda unidad, mejor actor en película extranjera, y los premios honoríficos Director de película de acción del año, Premio Taurus a la carrera y Premio Taurus a la carrera de actor de acción.

El primer año, a nivel asiático sólo tuvimos la presencia de John Woo como mejor director de película de acción, con nominaciones a “Tigre y Dragón” o “Shanghai Kid”, pero donde ganaron los especialistas occidentales por películas como “Gladiator”, “Misión: Imposible 2” o “Los Ángeles de Charlie”, esperando un año para que Jackie Chan ganase el premio a la mejor pelea por “Hora Punta 2” entre otros como el concecido al propio Jackie por su carrera. Poco a poco se reconoce la labor de los especialistas, un trabajo poco agradecido a ciertos niveles pero que sigue dejándonos sin aliento al ver su trabajo, indispensable para el cine de acción de cualquier tipo, ya sea de Artes Marciales, de disparos e incluso bélico.

 

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