Jesús A. Sevillano, evolución en las AAMM

José A. Marín es un enamorado de las artes marciales, posée en en Toledo uno de los Dojo más grandes y mejor cuidados que jamás he visto... el Bugenki Dojo.

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Evolución en las Artes Marciales

El Maestro Jesús Antonio Sevillano, emprendió su camino en este maravilloso mundo de las Artes Marciales a una edad temprana, empezando su práctica con el arte del Kungfu y el Boxeo Chino, que le abrieron las puertas al mundo del Kickboxing y el Full Contact, para posteriormente introducirse en el mundo del Sambo, el Combat Jiujitsu y la Defensa Policial. Se ha especializado en la Violencia de Género y la Defensa personal femenina, aunque no por ello deja de lado otras actividades deportivo/marciales como la participación en diferentes campeonatos nacionales e internacionales de diferentes modalidades.

Actualmente imparte clases de su propia visión de la autodefensa, en la Escuela de Artes Marciales WU XING, en un pequeño pueblo toledano llamado Carranque, desde donde fomenta la defensa personal, las Artes Marciales y los deportes de contacto, pretendiendo no dejar de crecer, seguir enriqueciéndose marcialmente y como persona, y no dejar de evolucionar.

Para empezar, quiero hablar de cualquier Escuela o Dojo situado en cualquier parte del mundo, donde se encuentra la esencia, donde se respira marcialidad por todos los poros de cada una de sus paredes.

Cuando entras en él y pisas el tatami, te encuentras desde el minuto uno con el respeto, la superación de uno mismo y el compañerismo, este que debe reinar en todo lugar de ilustración en las Artes Marciales, para que sirva de base en lo que practicamos a diario y perfeccionamos con el tiempo.

Hay un tema que me parece muy interesante y que voy a intentar tratar brevemente; me sorprende gratamente cómo han evolucionado con el paso del tiempo la marcialidad.

Desde que existen las guerras han existido estrategias para estas, y al no haber en la antigüedad más armas que el propio cuerpo y otras herramientas (cuchillos, lanzas, etc.) el combate cuerpo a cuerpo debió irse trabajando y puliendo hasta llegar a tener expertos en la materia.

Para llegar a las enseñanzas que se imparten en las escuelas, se ha producido una evolución interna en cada modalidad, en algunas más intensas, y en otras, no tanto.

La mayoría de las Artes Marciales que se originaron hace varios siglos, no fueron creadas como una actividad deportiva o una forma de mejorar la salud, sino que fueron creadas como sistemas de autodefensa, al principio primitivas, carentes de técnicas elaboradas como las que practicamos actualmente.

Se desconocían muchos conceptos básicos de medicina, mecánica corporal, entrenamiento, nutrición, etc…

El arte de la lucha ha sido diferente según época o lugar de procedencia. Desde las tumbas de Beni-Hassan (Egipto) donde se encuentran pinturas que datan del 2000 a.C., en las que se muestran luchadores practicando toda una serie de movimientos como lanzamientos y sumisiones.

Las referencias sobre las Artes Marciales de China las ubican en el 2100 a.C. El Wushu derivó inicialmente de la escuela Dao (Tao), donde sus pilares básicos eran cultivar la virtud, perfeccionar la técnica artística, nutrir la salud y la longevidad, mejorar las condiciones físicas, defenderse a uno mismo y prevenir la violencia.

Es durante el fin de la dinastía Ming y durante la dinastía Qin cuando las Artes Marciales Chinas se comienzan a ver como métodos para mejorar la salud, pasando por artes de lucha antiguas como el Kalari Payat que surgió hace 2.000 años en la India.

El entrenamiento en este arte marcial está compuesto de cuatro frases progresivas: ejercicios de control corporal, armas de madera, armas de metal y combate desarmado cruzando por el Bokator, arte marcial camboyano, utilizado durante el Imperio de Angkor, el Jiu-Jitsu (el arte suave), evolución con su parte brasileña, arte marcial japonés clásico o koryū budō que abarca una variedad amplia de sistemas de combate modernos basados en la defensa “sin armas” de uno o más agresores tanto armados como desarmados, Aikido desarrollado inicialmente por el maestro Morihei Ueshiba (en base a otros sistemas que él aprendió), o el Ninjutsu, estrategia, tácticas de guerrilla y de espionaje usadas por los shinobi, más conocidos en occidente como Ninja, de estos guerreros los primeros datos que se tienen de la utilización del Ninja en el campo de batalla data del siglo V.

Con el avance de la ciencia, las investigaciones de los propios Maestros y estudiantes, y la práctica continua llevaron al perfeccionamiento de las técnicas, estas probadas en combates reales donde la vida dependía de la preparación del guerrero.

Algunos puntos principales en las Artes Marciales son la disciplina, aumentar la conciencia y la capacidad de enfrentar nuestros propios conflictos.

El foco de todas las Artes Marciales verdaderas es el proceso, no el resultado, e intentar influir en nuestro día a día.

Las Artes Marciales han evolucionado, y en nuestros tiempos este avance no para, surgiendo nuevos Deportes de Contacto, Métodos y sobre todo Sistemas de defensa personal que permiten el desarrollo y enriquecen a todo practicante que se adentra en ellas.

Llegando a nuestros días con esta impresionante evolución, donde se juntan la sabiduría del pasado con las nuevas técnicas, y pudiendo apreciar en algunas el combate deportivo y maravillosas katas creativas a mano vacía o con diversas armas tradicionales, trabajando desde muy temprana edad, tal y como vemos en el Kakuto Bugei, o el RouShiDo, por mencionar algunos.

O con componentes militares como el Sambo, Krav Maga, entre muchas, terminando con un espectáculo como son las Artes Marciales Mixtas, estas también constituyen, a la vez que un deporte de contacto, un sistema de defensa personal.

Todas estas disciplinas se han ido nutriendo hasta nuestros días de tal manera que cada vez existe un mayor número de seguidores en todas partes del mundo. También existen campeonatos multiestilos donde podemos apreciar el avance progresivo del mundo de las Artes Marciales, y el trabajo tan diverso que en estos se desarrolla.

Todas estas mezclan el acondicionamiento físico y variedad de técnicas de diferentes de artes marciales, llegando a realizar un trabajo muy completo y dinámico, donde surgen un abanico muy extenso de actividades para realizar.

Este progreso y evolución de la marcialidad y enriquecimiento del cuerpo y espíritu, nos sigue demostrando que la humildad y el trabajo continuo son las mejores armas, y nos sirven para forjar el carácter, aumentar la auto confianza y mantener el dominio sobre uno mismo.

Teniendo muy presente el código del Bushido (El Camino del Guerrero), donde resaltan con mayúsculas sus siete principios, Honradez y Justicia, Valor Heroico, Compasión, Cortesía, Honor, Deber y Lealtad y la Sinceridad Absoluta.

Este código fue creado en Japón entre los siglos IX y XII, pero pudiendo aplicarse a un artista marcial contemporáneo y quienes practican una filosofía de las Artes Marciales.

“QUIEN QUIERE OBTERNER ALGO, ANTES DEBE HABERLO DADO”

Lao Tse

Interesante reflexión a la hora de emprender el camino de las Artes Marciales, donde se demuestra que, para llegar a realizar un fin, antes has tenido que dejar algo pasado, donde solo sirve el trabajo diario y humilde.

El conocimiento y desarrollo de las mismas nos aportan un equilibrio mental que favorece el crecimiento y superación personal. Todo ello nos llevará irremediablemente a obtener una mejor salud física junto con un bienestar emocional.

La mejor inversión es la que uno destina así mismo mediante la meditación, el perfeccionamiento y el conocimiento interior.

“EL QUE DOMINA SU COLERA DOMINA A SU PEOR ENEMIGO”

Confucio

Las Artes Marciales han crecido sin perder la esencia de lo que empezaron a ser, esta esencia se percibe todavía en cada movimiento, bien sea en otras artes, métodos o sistemas como hemos comentado antes.

Estas son una filosofía de vida donde se apunta a mejorar no solo el aspecto físico de la persona, sino también el mental y el espiritual. Conllevan una ética, una manera de pensar o de ver las cosas inculcando valores como el honor, respeto, valentía, cortesía. Practicándolas puedes desarrollarte y llegar a encontrar lo que buscas, donde no importa lo temprano o tarde que se empieza este hermoso camino que no acaba.

Espero que estas pequeñas pinceladas hayan servido de lectura amena, termino con una frase que siempre digo…

“PRACTICA, LUEGO PRACTICA Y CUANDO TERMINES DE PRACTICAR, PRACTICA”.

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