rey chatarrero

La lucha, la vida, los perros…

Nos reunimos un miércoles por la mañana para entrevistar a Javi Roche “El Rey Chatarrero” en su lugar de trabajo. “la chatarrería” está en pleno funcionamiento, no paran de llegar camiones con metales, dentro “los chatarreros” seleccionan el metal, lo apilan, lo doblan … y desde que comenzamos hasta que terminamos, no para de contestar llamadas, mensajes de Whatsapp y atender a personas, nos presenta a varios de sus empleados con admiración, como a grandes campeones de los deportes de combate, consigue casa a 2 perritos, contrata a un chico que buscaba trabajo, y le consigue trabajo fuera a otro.

Hablar de “El Rey Chatarrero” es hablar de todo un mito en el mundo de los depones de contacto de nuestro país. Saltó a la fama por una serie de vídeos subidos a Youtube al más puro estilo de la película “El club de la lucha”, de lo que él denominó “peleas chatarreras”, y desde entonces su popularidad no ha dejado de crecer: prensa, documentales, reportajes, entrevistas… iY hasta un videoclip! Tiene más de 200.000 seguidores entre todas sus redes sociales, llegando a crear lo que se conoce hoy como el “movimiento chatarrero”.

Un movimiento que ha sacado a gente de las drogas, ha ayudado a conseguir trabajo a personas, a conseguir hogar a animales … ¡Y hasta a frenar “el toro de la Vega”! Con ustedes … Javi Roche.” 

DM: Hola Javi, para empezar ¿podrías hablarnos un poco de ti por si hay alguien que aún no te conoce?

JR: Soy Javier García Roche, soy chatarrero, vengo de mi casa. Soy boxeador profesional, pero antes que boxeador, me considero “chatarrero”.

Me considero un buen hijo, un buen novio, un buen amigo de mis amigos… eso es lo que yo denomino un “chatarrero”. Ser buen hijo, ser un “chuleta”, ser bueno trabajando, ayudar en la medida de lo posible…

Para mi esa es la definición de ser un “chatarrero”. Esto es lo que nos define.

DM: El comienzo de tu popularidad, surgió a partir de unos vídeos en los que se os veía peleando en una chatarrería al más puro estilo “club de la lucha” ¿nos puedes hablar un poco sobre ellos?

JR: Claro, Chatarras Palace  comenzó, no hay que olvidarse, con peleas. La gente decía “-¡Peleas clandestinas, se harán peleas ilegales, uhhh!”. Nada más lejos de la realidad.

Siempre pongo el mismo ejemplo, el futbolista profesional cuando está haciendo un picnic un domingo siempre juega una “pachanga” con sus amigos o sus familiares. Pues nosotros, que somos luchadores y nos gusta todo lo relacionado con la lucha … ¿Qué hacíamos después de acabar la jornada de trabajo? Nos poníamos los guantes y nos dábamos unas tortas.

En aquella época, como mi padre acababa de fallecer, yo me puse al frente de la empresa. Y mi máxima en la vida era comprarme un M3 y una tralla de oro.

Claro, enseguida tuve mi M3 y mi tralla de oro, y me dije “¿ahora qué hago yo con todo el dinero que gano?’, yo era joven e inexperto, y decidí darles un premio a los que se peleaban con raza y con cojones en nuestras “pachanguitas” de después de trabajar.

Por aquel entonces, tenía un trabajador que se llamaba Alexis, un paraguayo, un chico bastante fuerte que les pegaba a todos, y mis trabajadores comenzaron a aburrirse, hasta que ya no quisieron luchar más con él. Y empezamos a traer gente de fuera.

Cuando empezamos a traer gente de fuera de chatarrería, Alexis ganó a unos cuantos, pero luego comenzó a venir gente más preparada para la lucha y comenzaron a ganarle.

Al final Alexis ya no quiso pelear más, pero esos chicos que habían venido de fuera sí, y yo les seguí buscando “combates chatarreros”. Y al final llegamos a juntarnos aquí con cien o ciento cincuenta chavales todos los sábados ¡era algo increíble!

Chavales de otros barrios y de diferentes etnias, nos juntábamos en la chatarrería sin malos rollos v sin nada, solo por el amor a “los guantazos”. Nos pegábamos un rato de “puta madre”, y encima yo les pagaba a todos y los grababa. Luego fue cuando comenzamos a subirlos a la red.

Entonces mi madre, a la cual respeto mucho, se enteró, hubo una alarma social, y me dijo, “¡Como es que haces eso, en nuestro lugar de trabajo, tu difunto padre si levantar la cabeza, prometeré que no lo vas a hacer más!”

Y yo, que tenía ahí encima montada una velada chatarrera para ese fin de semana bestial, me dije “¡Me cago en la puta! tengo que buscar la manera de no faltar la palabra a mi madre, pero hacer la pelea chatarrera”.

Entonces saqué un contenedor de camión a la calle, de este modo “no estaba dentro de la chatarrería” sino que estaba enfrente, en la calle.

Pasaban coches, y veían a toda la peña en la calle, subidos al container, de ahí son las fotos en las que salimos en el periódico El País. Vino la prensa de El País a cubrir la noticia de las “peleas chatarreras”, y yo pensé, “bueno esto va a tener repercusión, pero como no voy a hacer más peleas, me van a comer los mocos”.

Siempre he intentado ir un paso por delante de la Justicia, cuando hago cosas así un poquito raras. Y con la pelea quedó todo guapísimo, nos sacaron en revistas, televisión, periódicos, etc… pero yo ya no hice más veladas. Sé que los sábados siguientes estuvieron viniendo los guardias a ver si nos juntábamos, pero yo ya de verdad prometí a mi madre que no iba a hacerlo más y no lo hice.

Durante todo este tiempo, vi que los chicos que se animaban a las peleas, eran chicos jóvenes y muy válidos, y yo como tenía que dirigir la empresa y ausentarme el mínimo tiempo posible de la chatarrería para poder sacar mi empleo de una manera correcta, me estaba montando un gimnasio privado para mí. Y decidí invitarles a venir a entrenar: ahí empezó el Chatarras Palace.

Quería formar un equipo de peleadores, pero luego con el tiempo, vi que el que quiere ser peleador tiene una llamada especial a la lucha, ¿sabes? A mí jamás me tuvieron que obligar a ir a entrenar, yo estaba en la puerta del gimnasio, me quedaba más rato que nadie en el gimnasio, iba a entrenar los días que estaba cerrado el gimnasio. Y si estaba en casa, tenía mono de gimnasio. Estos chavales venían a entrenar porque yo les daba una ayuda económica.

Nos cerraron el primer Chatarras Palace por problemas legales, aunque lo teníamos todo en regla, hubo mucho acoso y derribo del Ayuntamiento, de la Policía y esas cosas.

Montamos otro “Chatarras Palace 2“, que está en el Club de Lucha de Baró de Viver, que es un gimnasio que estaba pasando una situación precaria por el tema económico, ya que la lucha grecorromana no está en alza. Es un gimnasio del Ayuntamiento, que lo han llevado hombres mayores del barrio de Baró de Viver durante décadas y tiene un peso en el barrio. Yo les alquilo la sala, sé que a ellos no les van a cerrar nada. Yo les pago, y ellos me dejan entrenar allí.

Los martes y jueves Boxeo gratuito para todo el mundo. Que ya no quiero luchadores. En la era primera queríamos luchadores, pero en la segunda fase del proyecto, lo que quiero es promocionar el boxeo, el deporte. Si fuera bailarín, sería la danza.

Sé que no soy el mejor ejemplo, o que puedo tener muchos detractores, por eso puse al mejor de los entrenadores de Cataluña y uno de los mejores de España dando clases en mi sala, que es “El Pollo Ramírez”. Es el entrenador principal del Gimnasio Gallego Prada.

No me pueden decir nada malo, en plan “allí ni hacen boxeo ni hacen nada”, a ver chaval ¡Cómo no van a hacer Boxeo, si está “El Pollo Ramírez’‘ dando clases!

Es como si tú tienes una forma que no es la más “políticamente correcta” de ver la vida, pero tienes en tu gimnasio a Bruce lee tío, ¡qué te van a decir! “eso no es ni Kung Fu ni es nada”, no chaval… ¡Tengo a Bruce Lee!

DM: ¿Parte del proyecto de Chatarras Palace era encauzar a chavales desencauzados no?

JR: Te explico, resulta que yo veía a chavales jóvenes de 20 años que estaban en busca y captura, o que acaban de salir de prisión, que al principio no venían a las “peleas chatarreras’, o que venían tarde porque se habían drogado el día anterior… y veo que van viniendo poco a poco todos los sábados porque ya no salen el viernes de fiesta, porque ya no salían a robar para que no los detuvieran, y venían ahí a pasar el rato y tal. Yo veía que los chavales, en ese rato ganaban mucho dinero porque yo podía dárselo, y me decían: “¿si me das 50€ podré venir toda la semana?”. Y yo pensé: “¡entrenar! ¡toda la semana sudando!”

Era algo increíble, o sea, veías un lunes por la mañana cuando estaba toda la gente de resaca, a 70 u 80 chavales de 20 años entrenando como hijos de puta, flipas. Impresionante, o sea … ¡mágico!

DM: Otro de los lemas por los que eres muy conocido es por el lema perros ¿qué nos puedes decir de ello?

JR: Soy un amante de los animales y sobre todo de los perros, me flipan, son mi vida, creo que son ángeles de cuatro patas. Tenemos la gran suerte de poder compartir la vida con ellos, creo que es muy triste la persona que no quiera compartir la vida con uno de estos animales. Porque se está perdiendo una máquina de amor incondicional y un fiel compañero.

DM: Tienes una página web a través de la cual ayudas a perros sin dueño.

JR: La página Chatarras Palace (ahora Chatarras Palace Revenge en Facebook, después de que se la han vuelto a cerrar), que se fundó para que la gente viera los “combates chatarreros”. Gracias a la prensa sensacionalista que nos quiso encasillar y ponernos el cliché de gente violenta, vinieron a hacernos un reportaje para Callejeros, y nosotros les enseñamos el proyecto que teníamos: el gimnasio gratuito, la ayuda a los chavales, etc… y fliparon. Ellos venían buscando peleas clandestinas y se encontraron un proyecto social, y lo sacaron: El Club de la Lucha Callejeros.

Yo creo que ahí es donde reside un poco la esencia de las personas, cuando a ti, al primo o al vecino le das un ápice de poder, y lo dejas tranquilo a ver lo que hace…

Es como el policía abusón (no todos, pero los hay), le das una placa, una pipa, la ley de su lado, y a ver que hace… pues igual abusa o a lo mejor no.

El que no abusa es vocacional, buena persona y tal … pero el que abusa, a lo mejor es una persona con el corazón oscuro, que no tiene Bushido dentro de sí, que es una persona insegura, con traumas, etc…

Pues nosotros tuvimos “poder” para crear la página. Es una página en la que nos siguen más de 170.000 personas, eso tiene mucha fuerza social (su grupo de Facebook estaba ya en más de 200.000 personas, llegando a superar las 300.000 tras el movimiento generado para frenar “el toro de la Vega”).

¿qué hacemos? intentar ayudar con ese poder, buscarle casa a animales indefensos, ponemos post de gente que está buscando trabajo, gente que está buscando una tienda, etc… y nada, simplemente intentar hacer nuestro mundo mejor. No vamos a hacer el mundo mejor, pero por lo menos sí nuestro mundo mejor.

DM: ¿Cuál ha sido el combate más difícil de tu vida?

JR: Aún tengo que pelearlo, aún está por venir. A nivel personal, la muerte de mi padre fue muy dura, tan dura que se rompió la unidad de mi familia: mi hermana pasó el luto con su pareja, que se la llevó a su terreno y se rompió el lazo familiar, un hermano mediano que tenía con una enfermedad mental llamada “trastorno límite” se le agravó ya que mi madre no podía estar encima de él constantemente como hasta entonces y ahora está por ahí desaparecido, mi hermano mayor que teóricamente tenía que ser el “patriarca” cayó en las drogas… y yo … bueno, mi padre se murió un día a las 6 de la mañana, y yo a las 7 ya estaba aquí (la chatarrería) trabajando. Y lo vi clarísimo: si yo no estaba aquí para sacar adelante la empresa, nos íbamos todos “al garete”. Y a mi medió por pasar el luto trabajando. Mi madre cayó en una depresión, mi hermana con el novio, el otro se fue por ahí, el otro con las drogas… fue una ruina, se rompió la familia, y aún no nos hemos recuperado. Estamos en ello, pero fue muy duro.

DM: Se ve que has tenido que ser un buen “pieza” ¿Fue a raíz de esto que cambió tu manera de pensar y actuar?

JR: A ver ¡el golfo nunca deja de ser golfo! Yo he sido el típico joven que hay en España que se piensa que lo sabe todo, que le gusta el dinero fácil, y siempre he tenido un don para sacar dinero hasta de debajo de las piedras.

Una vez tuve una discusión con mi padre porque le faltó el respeto a mi novia, y yo como soy un tío orgulloso me fui de mi casa, con 19 años. Y no volví a verles en mucho tiempo, ni a trabajar para ellos ni nada de nada.

Me buscaba la vida, “trapicheaba” y tal … me iba todo muy bien. Pero por problemas de la vida entré en prisión. Y cuando salí, me di cuenta que esa primera novia que tenía había desaparecido, y a quien tuve únicamente fue a mi familia, que lo pasó muy mal. Vendimos la casa que teníamos en Barcelona y nos fuimos a vivir a las afueras a un pueblo, para que yo al salir no estuviera en el barrio. Y mi manera de agradecérselo cuando salí, fue yéndome de casa y volviendo al barrio, o sea… ¡flipas! Les hice vender la casa y siempre me porté mal con mi familia. Para mí, mis padres eran mis enemigos, los odiaba a muerte.

Pero luego hay un momento en que todo cambia y de repente lo ves, y empiezas a valorar todo lo que han hecho por tí. Tuve aun así, otros problemas con la justicia, me vi otra vez en los calabozos … que me iba otra vez para el “talego”, y me libré. Y mi padre me tendió la mano para que trabajase con él.

Yo no quería trabajar para mi padre, yo estaba muy bien ganando dinero casi sin trabajar. Pero me dio un ejemplo, para mí el ejemplo más importante de mi vida: Que uno se puede ganar la vida bien trabajando honradamente.

Yo pensaba que trabajar no daba para vivir. Yo pensaba, en mi falta de cultura, que uno no podía vivir dignamente si no traficaba, o robaba o lo que fuera. Desde entonces me puse a trabajar con mi padre, y hasta el día de hoy.

DM: Y a día de hoy ¿cuál es tu filosofía de vida?

JR: No sé cómo explicarte, son muchas cosas … me gusta vivir tranquilo, me gusta ser generoso. Pero no es que yo sea feliz siendo generoso … ¡es que no se decir que no! Que me pide ayuda un compadre… ¡Y como le voy a decir que no! Si la nevera está llena, todo demás me sobra, no pienso ahorrar, ni hacer capital, ni nada. Si mi nevera está llena todo lo demás me sobra. Nunca he sido mucho de definirme en una sola frase, tengo un tatuaje que dice: nací para morir pero vivo vacilando.

DM: ¿Tienes miedo a algo o a alguien?

JR: No, respeto a lo mejor. Respeto, bastante, respeto muchísimo a los buenos padres de familia, a las personas ancianas. Respeto mucho también a las personas que hacen sacrificios. Una cualidad que tengo es la empatía, me pongo mucho en la piel de los demás, creo que es una cualidad bastante buena.

DM: Tres personas que te hayan inspirado para llegar hasta aquí primero un ídolo, alguien al que admires, un maestro, alguien que te haya enseñado, v un rival que te haya obligado a dar lo mejor de ti para superarte.

JR: Ídolo mi madre, maestro mi padre, y mi peor enemigo siempre han sido las drogas.

Las personas que tienen un problema con las drogas nunca están a salvo, nunca. Es una lucha constante, yo siempre estoy en lucha, nunca hay que bajar la guardia. Por eso yo le meto tanta caña a los chavales para que no acaben en las garras de la droga.

Mi madre es mi ídolo, es la mejor mujer del mundo. Como madre es increíble, para todo el mundo es una cabrona que te cagas, para todo el mundo es dura y mala ¿sabes? pero conmigo no, soy el niño con la ficha rosa para ella.

Un pequeño ejemplo es tener lumbago o ciática e ir a fregar la escalera sin que lo supiera mi padre para poder apuntarnos a clubs deportivos, para que no estuviéramos en la calle. Tirar con cuatro niños para adelante, trabajando a escondidas de mi padre. Mi padre trabajaba aquí en la empresa familiar y su superior era su hermano que se lo gastaba todo en prostitutas, etc… mientras que nosotros vivíamos humildemente.

Cogió mi madre con un par de cojones aprovechando que mi tío se puso enfermo, y se vino aquí a trabajar, a la chatarrería, revisó las cuentas … y de golpe y porrazo la empresa pegó un petardazo hacia arriba, porque claro, el dinero lo controlaba ella y ya no había dinero para prostitutas, no había dinero para cerrar puticlubs, y la empresa es lo que es hoy día gracias a mi madre.

DM:¿Tus próximos objetivos?

JR: Reventarle la cabeza a Tinín (lo dice riendo, son amigos). Ser presidente de España.

DM: Preséntate ¡yo te votaría! Te deseamos lo mejor del mundo Javi, mucho éxito en todo lo que te propongas, y gracias por tu tiempo.

Esta entrevista fue realizada antes de su pelea con Tinín… de la emisión de “a cara de perro“, y de toda el movimiento que se generó con “el toro de la Vega”.

Los hechos hablan por sí solos, amante de los animales, de la vida… ¡y de la lucha!

 

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