El KUNG FU y las artes marciales del cine de serie B

El KUNG FU y las artes marciales del cine de serie B

La aparición de Jean Claude Van Damme a finales de los ’80 volvió a poner en primera plana el cine marcial, que tuvo además a Steven Seagal dando sus primeros pasos y uniéndose al belga en los esfuerzos por devolver prestigio a este tipo de cine. Estas irrupciones provocaron la aparición de numerosos artistas marciales en la serie B, producciones de presupuestos medios y bajos destinadas al consumo rápido para todos los fans que esperaban nuevas aportaciones.

De esta manera, junto al cine de Kung Fu, en cierto declive en los videoclubs, aparecían nombres como los de Jeff Wincott, Gary Daniels, Olivier Grunner, Keith Cooke, Richard Norton, Matthias Hues, Don ‘The Dragon’ Wilson o Daniel Bernhardt junto a otros más conocidos como Cynthia Rothrock por sus apariciones en Hong Kong.

Incluso Mark Dacascos fue una de las estrellas que surgieron en esta época, siendo el único que ha mantenido cierto status en el nuevo siglo, pero sin el reconocimiento a la altura de Van Damme. Carreras que empezaron bien, pero que poco a poco se han ido desinflando, pero consiguiendo el pasar a formar parte de una época casi dorada del cine marcial.

CHINA O’BRIEN, TRES POR UNO

Uno de los títulos emblemáticos en esta década fue sin duda China O’Brien (1990), con su secuela ese mismo año y ambas dirigidas por Robert Clouse, el mismo de Operación Dragón (1973) de Bruce Lee. Pero además fue la película que nos presentaba a tres artistas marciales como son Richard Norton, Cynthia Rothrock y Keith Cooke. Norton llevaba apareciendo como secundario en diversos títulos de acción como Duelo Final (1980) o Marcado para morir (1982) de Chuck Norris, Gymkata (1985) o en películas de Hong Kong como El Regreso de Los Supercamorristas (1985), El Tren de los Millonarios (1986) o El Cristal Mágico (1986) entre otras. En las dos últimas ya había coincidido con Rothrock, experta en diversos estilos de Kung Fu, y que llevaba a su vez cierto tiempo dando saltos por Hong Kong. De todas formas, tengo que recordar que, a pesar de ser norteamericana, es una producción de la Golden Harvest, la productora que encumbró a Bruce Lee, y que había trabajado con algunos de los actores en la ex-colonia británica. El tercer actor es Keith Cooke, con dos apariciones anteriores nada trascendentales para su carrera.

Este intento de Raymond Chow, mandamás de la Golden Harvest, por abrirse un hueco en Hollywood hizo que se empalmasen los rodajes de las dos entregas sobre las desventuras de una policía, Rothrock, que al matar por accidente a un crio, volverá a su pueblo para enfrentarse a quien la gobierna convirtiéndose en la sheriff y ayudada por un viejo amigo, Norton, y un indio manco, Cooke, aunque el motivo de que su personaje sea manco se debió a un accidente previo al rodaje, rompiéndose una mano y obligando a modificar su personaje.

Las coreografías mezclaban técnicas de luxaciones con las habituales en los actores, uniendo conceptos del cine de Hong Kong con el norteamericano, incluyendo acelerar un poco las escenas de lucha. Como siempre, la dirección de Clouse no es demasiado brillante, dejando a los tres protagonistas ser el centro de atención, ya que al fin y al cabo el interés era aportar nuevas estrellas marciales, y los tres lo eran, aunque en el caso de Cooke no fue tan bien como se esperaba.

Cynthia Rothrock, nacida el 8 de marzo de 1957 en Estados Unidos, es experta en Wu Shu y en otros estilos de Kung Fu como Garra de Águila, Shaolin del Norte o Pai Lum Tao, Tang Soo Do, Taekwondo y Karate, comenzando su entrenamiento con 13 años, demostrando sus excepcionales habilidades para la lucha, comenzando a competir y a ganar en numerosos campeonatos en Estados Unidos. Su primer contacto con el cine fue en un anuncio de la cadena Kentucky Fried Chicken (KFC) donde aparecía junto a otros deportistas de éxito, algo que junto a su curriculum marcial hizo que llamase la atención de la productora hongkonesa D&B Films, que buscaban caras occidentales para sus producciones.

Esto hizo que en 1985 co-protagonizase junto a otra debutante, Michelle Yeoh, Yes, Madam!, todo un clásico ochentero del mejor cine de acción hongkonés, repleto de Kung Fu, tiroteos y stunts imposibles y dolorosos. A esta le siguió El Tren de los Millonarios de Sammo Hung, El Cristal Mágico, con Andy Lau, Al borde la ley, con Yuen Biao, una de las mejores películas de ambos en Hong Kong, y otros films menores que la mantuvieron ocupada entre 1985 y 1990 con un total de doce películas. Aunque participó en algunas películas a partir del ’90, de producción asiática, como las indonesias Angel of Fury y Lady Dragón, ambas de 1992, Rothrock se centró en películas norteamericanas como Ley Marcial (1990), junto a Chad McQueen, hijo del mítico Steve McQueen, y David Carradine, o su secuela de 1991 donde aparecía Jeff Wincott, debutando como estrella marcial.

Pero ya hablaremos de Wincott, antes sigamos con Rothrock, que comienza a tener altibajos apareciendo en comedias familiares de ladrones, con secuencias donde luce su técnica marcial, telefilms de escasa calidad y algunas películas de género muy recomendables como Las Garras del Tigre (1991) o su secuela de 1996, Tiger Claws II. El resto de películas la tienen a ella como mayor reclamo, pero ha perdido bastante calidad, al margen de no buscar proyectos de forma contínua, apareciendo incluso como estrella invitada en películas corales.

El éxito de The Martial Arts Kid (2015), drama anti-bullying con Don ‘The Dragon’ Wilson la ha devuelto a primera plana además de sus participaciones en Showdown in Manila (2016) de Mark Dacascos, o Death Fighter (2017) con Wilson de nuevo, Matt Mullins y el fallecido Joe Lewis, antes conocida como White Tiger.

Sus colaboraciones con Richard Norton les convirtieron en un equipo que al ver sus nombres en los créditos, nos aseguraba una hora y media de buena acción, con la patada especial de Rothrock, esa Patada del Escorpión, o el maravilloso uso de bastones largos o espadas.
Richard Norton, nacido el 6 de enero de 1950 en Australia, comenzó su pasión por las artes marciales bien pequeño, empezando con el Judo pero sin convencerle de todo, algo que sí hizo el Karate y que le llevó a conseguir con 17 años el cinturón negro 1º Dan en el estilo Goju Kai y consiguiendo posteriormente grados en Aikido, Thai Boxing, Chun Kuk Do (el estilo fundado por Chuck Norris) o Jiu Jitsu Brasileño bajo la tutela de la familia Machado, auque fundó su propio estilo, el Zen Do Kai junto a su amigo Bob Jones.

Su carrera laboral comenzó a la misma edad que su primer cinturón negro, ejerciendo de seguridad en clubs nocturnos y pasando a ser guardaespaldas de gente de la talla de Rolling Stones, Abba, John Belushi o David Bowie. Incluso se le puede ver en un documental sobre Abba, Abba: The Movie de 1977, como guardaespaldas y entrenador de fitness del grupo. El tiempo que estuvo entrenando con Norris hizo que debutase en el mundo del cine en 1980, en la película Duelo Final, la peripecia ninja del legendario actor.

Norton interpretó a dos personajes, a uno de los mercenarios del campo de entrenamiento ninja de los villanos, y a Kyo, la mano derecha del malo de la película, además de ser uno de los especialistas. La pelea entre Kyo y el personaje de Norris llamó mucho la atención de los medios especializados, colocándola en el número 13 de 25 de las mejores peleas de artes marciales de todos los tiempos por la revista Fighting Stars Magazine.

Al año siguiente fue uno de los protagonistas de Los Cinco Invencibles, con Joe Lewis y Benny Urquídez a su lado y dirigidos por Robert Clouse en un intento de copiar descaradamente Operación Dragón. Durante la primera mitad de los ochenta, su carrera se completó participando como secundario en películas de Chuck Norris o en otras producciones de serie B, tanto de actor como especialista o coreógrafo de lucha, Golpe por Golpe (1981), Marcado para morir (1982), Gymkata (1985) e incluso en El Guerrero Americano (1985), dejando la segunda mitad para su incursión en el cine de Hong Kong, comenzando en El Regreso de los Supercamorristas (1985) donde peleaba contra Sammo Hung.

Otros títulos de su carrera hongkonesa son El Tren de los Millonarios (1986) o El Cristal Mágico (1986), aprovechando para aparecer en producciones de otros países asiáticos como la co-producción con Filipinas Cazadores del Futuro (1986), Equalizer 2000 (1987) o Mission Terminate (1987) Y, como Rothrock, volvió a Estados Unidos para comenzar una carrera en la serie B, coincidiendo con la norteamericana en varias películas pero sin olvidar sus propios proyectos, así como posteriores apariciones en películas de Jackie Chan como City Hunter (1993) o El Super Chef (1997).

Al margen de su trabajo como actor, ha continuado como coordinador de especialistas y coreógrafo de lucha tanto en la serie B como en superproducciones: Walker, Texas Ranger (1993), Rage (1994), La Isla de los Condenados (2007), The Green Hornet (2011), The Amazing Spider-Man (2012), Spartacus: Sangre y Arena (2013) Mad Max: Furia en la Carretera (2016), Escuadrón Suicida (2016) o Ghost in the Shell (2017), donde se encargó de entrenar a Scarlett Johansson. Sus últimos trabajos incluyen X-Men: Dark Phoenix (2018) y el anunciado proyecto Final Objective, que protagonizará, dirigirá y co-escribirá para el año que viene.

Un artista marcial que ha aparecido en numerosas portadas de prestigiosas revistas de arte marciales y al que debemos agradecer tanto sus apariciones delante de las cámaras como su excelente trabajo detrás, que le ha conseguido premios como el Screen Actors Guild Awards de 2016 por su trabajo y el de los especialistas, en Mad Max: Furia en la Carretera. Actualmente alterna sus trabajos como coordinador con los seminarios y clases de artes marciales por todo el mundo con su Team Norton.

KEITH COOKE: ÉXITO MENOR

Ya que hemos hablado de China O’Brien, es necesario mencionar otro nombre que tuvo su momento en esta época pero que no se ha prodigado lo que nos hubiese gustado en el cine. Me refiero a Keith Hirabayashi Cooke. Nacido el 17 de septiembre de 1959 en Seattle, de padre japonés (pero nacido en Estados Unidos) y madre norteamericana pero de ascendencia escocesa, alemana e inglesa, comenzó a practicar Wushu con 12 años de edad con el maestro Roger Tung, del que también aprendió Shaolin del Norte, Taekwondo y algo de Tai Chi, aunque no le convencía demasiado.

Empezó a competir en 1973 (anteriormente también participó en competiciones infantiles, pero el mismo Cooke separa ambos tipos de competición) y estuvo activo hasta 1988. El amor por las artes marciales le surgió, como a tantos, por la influencia de Bruce Lee, por lo que también estudió arte dramático. Durante sus años de competición apareció en numerosas revistas de artes marciales, como Inside Kung Fu o Black Belt, lo cual le vino muy bien ya que gracias a eso y a su amistad con Ernie Reyes Jr., consiguió que se fijasen en él para comenzar a rodar anuncios y aparecer en algunas películas menores, como Picasso Trigger (1988) pero Fred Weintraub, productor de Operación Dragón, quiso que fuese uno de los protagonistas de China O’Brien (1990) junto a Rothrock y Norton, siendo su presentación formal y producida por la mismísima Golden Harvest, la productora hongkonesa que tuvo en sus filas a Bruce Lee.

El propio Weintraub llegó a afirmar que la velocidad de piernas de Cooke era la misma que la de los puños de Bruce, por lo que comenzó a prepararse una nueva película con Keith como protagonista, pero el guion recordaba a Little Tokyo. Ataque Frontal (1991), por lo que terminó cancelándose.
Pero Weintraub no quería dejarle escapar, así que junto a la misma productora, la Warner Bros., empezó a preparar una serie de televisión titulada Noble Quest, sobre un chico nacido en Vietnam que dejaría su país natal para buscar a su padre, un soldado norteamericano. Durante el viaje sería acusado de asesinato, y a pesar de las similitudes con la mítica serie Kung Fu, se rodó el piloto pero no consiguió luz verde. Algo parecido ocurrió con otra serie para la Fox sobre un policía que se negaba a llevar armas de fuego debido a que mató por accidente a un hombre. Se rodó en Hawai y lo dirigió John Landis, el director de Un Hombre Lobo Americano en Londres (1981) y de nuevo nunca vería la luz. A pesar del éxito de las dos entregas de China O’Brien, la carrera de Keith no ha sido la esperada, y eso que podemos verle en el clásico El Rey de los Kickboxers (1990) junto a Billy Blanks y Loren Avedon, co-producción entre Hong Kong y Estados Unidos de mano de Ng See Yuen, el mismo que lanzó a Jackie Chan con su productora Seasonal y que cuenta con otros títulos míticos como Retroceder Nunca, Rendirse Jamás (1986) Una estupenda película, de lo mejor de Cooke. Tras ésta llegó en 1995 Heatseeker, con Gary Daniels, pura serie B con buenas peleas. Ese mismo año hizo la audición para Mortal Kombat, concretamente para Liu Kang, pero no consiguió el papel protagonista aunque sí para el de Reptile. Dos años después repetiría en la saga, pero interpretando a Sub-Zero, demostrando en ambos films su buena técnica marcial pero con la cara tapada.

Ayudó a Robin Shou en las coreografías En este año, 1997, volvía a aparecer en una producción de Hollywood, la comedia La Salchica Peleona, repitiendo con Robin Shou, el protagonista de Mortal Kombat. Divertida y parodiando el cine de ninjas, fue un éxito, pero no consiguió darle continuidad, participando en la serie de televisión Las Nuevas Aventuras de Robin Hood y dejando de aparecer delante de las cámaras hasta 2003 con un pequeño papel en Seguridad Nacional, seguida del cortometraje Lost Time: The Movie, que aparece dentro del documental Red Trousers, sobre los especialistas del cine de Hong Kong que pus en marcha el propio Robin Shou.

Y ya hay que esperar hasta 2012 para verle en Champions of the Deep, protagonizada por uno de sus alumnos, Tyler Weaver Jr., aunque se lesionó la cadera durante el proceso de pre-producción. A pesar de estas películas puntuales, Cooke no se ha estado quieto, centrándose en dar clases de artes marciales en su escuela Champions Martial Arts and Fitness y en sus quehaceres familiares, como esposo y padre de un hijo, que ha decidido seguir otro camino diferente al de las artes marciales. Tampoco tenemos que olvidar los vídeos y libros que ha sacado además de entrenar a personalidades del cine como James Cameron, Michael Biehn, Shannon Lee (si, la hija de Bruce Lee), Djimon Hounsou, Zoe Saldana (para Avatar) y últimamente a Rosa Salazar para Alita. Ángel de Combate, que se estrena este mismo año.

GARY DANIELS Y JEFF WINCOTT

Toca el turno de hablar de Gary Edward Daniels, nacido el 9 de mayo de 1963 en Surrey, Inglaterra. Su entrenamiento marcial comenzó a la edad de 8 años, atraído por el tráiler de Operación Dragón. El primer sistema de lucho que estudió fue el llamado Mongolian Kung Fu, que combinaba Karate, Aikido y Judo, centrándose en la efectividad. Su pasión por las patadas le llevó a estudiar posteriormente, con unos 13 años, Taekwondo bajo la tutela de Raymond Choi, de la International Taekwondo Federation, o ITF, consiguiendo el cinturón negro tres años después de comenzar.

El mundo de la competición fue agridulce, ya que le descalificaron en tres torneos por contacto excesivo lo que le llevó a comenzar a entrenar Kickboxing en la P.K.A, o Professional Karate Association. Su mentor fue Mickey Byrne, instructor físico de la armada británica y campeón de Boxeo durante nueve años del mismo ejército inglés. Pero su sueño era ser actor, igual que Bruce Lee, por lo que con veinte años se mudó a Estados Unidos donde empezó a entrenar Muay Thai con el gran Jenny Urquídez y con Peter “Sugarfoot” Cunningham. Fue durante esta época que conoció a Winston Omega, que enseñaba Sillum Wong Ka Kuen, pasando a ser alumno suyo durante los siguientes 18 años.

Consiguió ganar en diferentes torneos tanto en categorías amateur como profesionales, consiguiendo en las primeras de 35 combates, ganar en 31 de ellos, siendo 30 por KO. Mientras entrenaba, alternaba los estudios marciales con los dramáticos, consiguiendo además un representante y debutando en 1986 en un episodio de Corrupción en Miami (el cuarto episodio de la tercera temporada, titulado Walk-Alone). Poco a poco fue participando en diversas producciones de bajo presupuesto como Final Reprisal (1988), producción filipina donde era el protagonista o Ring de Fuego (1991) de Don Wilson. Tuvo la suerte de conseguir ser protagonista en muchos films de serie B, labrándose una larga filmografía.

Capital Punishment (1991), Final Impact (1992) con Lorenzo Lamas, Apuesta a vida o muerte (1992) con Jeff Wincott, o American Streetfighter (1992). Como puedes ver, en ese año, 1992, no paró de trabajar, incluyendo la película china Mission of Justice (nada que ver con la película del mismo título de Wincott, del que hablaré a continuación) Además de ser fan de Bruce Lee, lo es de Jackie Chan, y ya enviaba cartas a la productora en la que trabajaba en esa época, la Golden Harvest, y esto dio sus frutos ya que en 1993 participó en la adaptación del manga City Hunter con el mismísimo Jackie Chan. Continuó trabajando en películas casi alimenticias hasta que en 1995 fue el protagonista de otra adaptación de cómic japonés, pero con capital norteamericano, El Puño de la Estrella del Norte.

Esta película ha recibido muchas críticas en los últimos años por no ser muy fiel, en cuanto a violencia y sangre respecto al material original, y aprovecho para romper una lanza a favor de la misma ya que contiene estupendas peleas firmadas por el propio maestro de Daniels, Winston Omega, y donde trabajaron grandes profesionales en el apartado de especialistas como Tsuyoshi Abe, Al Goto, J.J. Perry o Chad Stahelski.

En este mismo año alió fuerzas con la productora PM Entertainment por primera vez, rodando a lo largo de su carrera algunas de sus películas más reconocidas como Furia (1995), Riot. La Revuelta (1996) o Recoil (1998), aunque alternó con otras productoras para Tigre Blanco (1996) o Exterminio (1999) Su carrera ha continuado con numerosos títulos, llegando con cinco películas en el año 2000, alternando incluso géneros o la televisión, apareciendo en Hijos del Trueno (1999), el spin-off de Walker, Texas Ranger de Chuck Norris. A partir del 2000 bajó el ritmo bastante, y no fue hasta el 2010 que volvió a una producción llamativa como fue la adaptación del videojuego Tekken como Bryan Fury junto a Jon Foo, siendo ellos dos de lo mejor de la película. Ese mismo año aparecía en Los Mercenarios, el homenaje de Stallone al cine de acción ochentero y noventero, dejando claro que Daniels era una de las estrellas a tener en cuenta.

A pesar de poder lucirse, no dejó de ser un personaje secundario, pero esto no hizo mella en su carrera, continuando los rodajes, siempre dentro de la serie B, ya con la estrella algo apagada. En el 2014 repetía como Bryan Fury en la precuela Tekken: A Man Called X. Esta película supuso un nuevo punto y a parte para su carrera, comenzando de nuevo a protagonizar películas que llamaban la atención del aficionado al cine marcial e incluso consiguiendo estrenarse en España, como Misfire.

Agente Antidroga (2014), Tolerancia Cero (2015) con Dustin Nguyen, Scott Adkins y Kane Kosugi, Tráfico Humano (2015) o Rumble (2016) Para este 2018 tiene tres películas, Vengeance, Astro (de ciencia-ficción) y Repeater, donde coincide con el director de Misfire. Incansable, aunque no tiene el mismo éxito que en los noventa, sí que demuestra que tiene aún mucho que decir, buscando un proyecto que desarrolle todo su potencial ya que con 55 años, sigue muy en forma, con la misma elasticidad y espectacular técnica de pierna.

Durante el repaso a la carrera de Daniels he mencionado a Jeff Wincott, un actor y experto marcial que mucha gente joven quizás no conozca, debido a que, aunque continúa su carrera como actor, está bastante alejado del género. Nacido el 8 de mayo de 1957 en Scarborough, Ontario (Canadá), Jeff comenzó a estudiar artes marciales a los 16 años, concretamente Taekwondo, consiguiendo el cinturón negro y participando en algunas competiciones con resultados muy favorables, ganando en el Ontario Open y el North American Open.

Siempre le habían atraído los deportes, destacando en natación o wrestling. Amante del cine, según parece fue uno de sus profesores fue quien le motivó para estudiar arte dramático, empezando a estudiar en la Ryerson University fro Theatre. De esta manera empezó con las audiciones para teatro, apareciendo en numerosas obras en Canadá para pasar posteriormente a la televisión y dar el salto a Estados Unidos, donde comenzó su carrera cinematográfica en papeles secundarios a principios de los ochenta, destacando Prom Night.

Llamadas de terror (1981), con Jamie Lee Curtis y Leslie Nielsen, e incluso, ese mismo año, probó suerte como especialista en la mítica En Busca del Fuego. No empezó a usar sus habilidades marciales hasta 1991, protagonizando Ley Marcial II junto a Cynthia Rothrock, un pequeño clásico de videoclub que sólo se estrenó en cines en Filipinas. A partir de aquí alternaría papeles dramáticos en televisión con la serie B marcial, con un puñado de títulos míticos de los noventa como Apuesta a Vida o Muerte (1992), donde podemos ver caras conocidas como las de Gary Daniels, Art Camacho (que también trabajó en las coreografías junto al único acreditado, Eric Lee) o Gerald Okamura.

Como curiosidad, hubo un pique en este rodaje entre Wincott y Steven Vincent Leigh, campeón europeo de culturismo y entrenador de los actores en el film. Jeff se impresionó por la musculatura de Steven y comenzó a entrenar con él en una especie de competición, lo cual favoreció el aspecto físico de Wincott. Misión de Justicia (1992) es otro de los títulos más aplaudidos del actor, con estupendas coreografías y donde aparecía Brigitte Nielsen, Matthias Hues, James Lew, Jef Pruitt, Philip Tan o Koichi Sakamoto. Grupos fascistas y racistas intentando tomar una ciudad. Una de las películas indispensables de la época. Poco a poco, Wincott fue espaciando más las películas con artes marciales, centrándose en la acción o el drama.

En 1998 aparecería en el proyecto de serie de televisión basada en Soldado Universal (1992) y que terminó con dos telefilmes de dudable calidad de los que ya te hablé en el artículo de las secuelas bastardas de Van Damme. Curiosamente en algunas portadas aparecía con poses similares a las del propio Van Damme, y aunque nunca fue una copia, sí se le vendió de cierta manera aprovechando el éxito del belga. Si rastreas sus trabajos, te lo puedes encontrar en series de éxito como 24, The Good Wife, Hijos de la Anarquía o The Lizzie Borden Chronicles. Por desgracia no parece tener ganas de volver al cine marcial, pero sin duda es el actor marcial que mayor suerte ha tenido al no haber dejado de trabajar, aunque sea lejos del cine que amamos.

En este post hemos visto a algunas de las mayores estrellas del cine marcial de los noventa, y te habrás dado cuenta que en la entradilla he mencionado a varios más. De ellos hablaré en un futuro artículo, que ya sabemos que el espacio es limitado y tengo que dejarte seguir leyendo los estupendos artículos que mis compañeros en Dragonz han escrito.

Ya habrá tiempo de volver a los noventa a seguir recordando a muchas estrellas y películas indispensables.

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