cine marcial tailandes

La actual moda de superhéroes cinematográficos se extiendo como la pólvora en la televisión con la fiebre de series. La caja tonta está consiguiendo adaptar de forma excepcional personajes de la Casa de las Ideas, Marvel, y este año pasado aparecía la cuarta de las series de Netflix. Tras Daredevil, Jessica Jones y Luke Cage (que acaba de estrenar su 2ª temporada) le llega el turno a Puño de Hierro, Iron Fist. Danny Rand, la ciudad de K’un-Lun, Shou-Lao, Kung Fu, términos conocidos para sus seguidores en los cómics que han cobrado vida tras los años de rumores de película sobre el personaje, incluyendo a Scott Adkins como Puño y a Michael Jai White como Luke Cage. Por fin tenemos al cuarto defensor y nos preguntamos si veremos pronto a los Héroes de Alquiler, Rand y Cage. De momento, vamos a conocer mejor a quienes han hecho esta serie, al personaje y daremos un repaso por otros cómics donde las artes marciales son tremendamente importantes, desde cómics españoles, pasando por Marvel, DC o Bruce Lee, cerrando un círculo ya que el origen de Puño de Hierro está precisamente en el éxito de Bruce Lee y la fiebre por el cine marcial de los setenta, aunque antes del nacimiento de este personaje teníamos a Shang Chi, hijo de Fu-Manchú, pero lo primero es lo primero, Puño de Hierro, del cómic a la televisión.

PUÑO DE HIERRO. KUNG FU SUPERHEROICO

El personaje fue creado por Roy Thomas, Gil Kane y Bill Everett, apareciendo por primera vez en Marvel Premiere #15 en mayo de 1974, siendo Daniel Rand, hijo de Wendell Rand, empresario de éxito y aventurero obsesionado en volver a K’un-Lun, una ciudad mística que existe en otra realidad y en contadas ocasiones se abre la puerta para poder entrar. En el viaje junto a su mujer, hijo y socio, es asesinado y atacado junto a su madre por lobos. Para que el niño viva, la mujer se abalanzará sobre los lobos, huyendo así del asesino de su marido y dando una oportunidad a su vástago, quien será recogido por monjes de K’un-Lun, donde crecerá y entrenará.

Un origen muy típico pero no por ello facilón. La mitología que ha crecido en torno de la ciudad mística, ha engrandecido a un personaje surgido de la necesidad de tener un personaje marcial en Marvel pero más superheroico. Con el boom del cine de artes marciales de los setenta, y de Bruce Lee en particular, la editorial neoyorquina lanzó a Shang-Chi, hijo del mítico Fu-Manchú, y al que volveremos más adelante. El mundo místico y de espionaje de Chi le llevaban por unos caminos diferentes a lo que se buscaba, un acercamiento de las artes marciales y los superhéroes.

¿Y qué mejor que un rico heredero volviendo a la vida moderna tras un entrenamiento digno de las 36 Cámaras de Shaolin y además con el poder del Puño de Hierro? Vamos, experto en Kung Fu, con la mística sobre el Chi o energía interna transformándose en superpoder para dar golpes sobrehumanos. Ya tenemos superhéroe marcial. La adaptación a imagen real del personaje lleva unos cuantos años sonando sin conseguir nada seguro.

Los fans del personaje y del cine marcial llevan soñando con la unión que he mencionado antes, la de Adkins y Jai White como los Héroes de Alquiler, o al menos como en el proyecto del año 2000 que ponía a Ray Park, campeón británico de Kung Fu que acababa de aparecer con éxito en Star Wars Episodio 1. La Amenaza Fantasma (1999) y X-Men (2000), pero finalmente no han sido ellos quienes se han transformados en los héroes de Marvel. El caso de Puño de Hierro ha ido a caer en manos del actor Finn Jones tras rumorearse el de actores como Alain Moussi, protagonista de la nueva saga de Kickboxer, aunque más por campaña propia en redes sociales o Christian Howard, el Ken de Street Fighter: Assassin’s Fist, entre otros sin conocimientos marciales, algo que tenían en común con el finalmente elegido. Hay que destacar que en un momento de pre-producción, se plantearon que el personaje protagonista, norteamericano y caucásico, fuese interpretado por un oriental, barajándose el nombre de Lewis Tan, hijo de Philip Tan, una cara mítica del cine de acción, especialista, actor, coreógrafo, experto en Taekwondo, Thai Boxing y Boxeo.

El caso es que se desestimó, alejando a Lewis del personaje pero no de la serie ya que podemos verle en el octavo episodio interpretando a Zhou Cheng. Volviendo al actor escogido, con un buen parecido físico al personaje (exceptuando el pelo rizado, pero se lo perdonamos), Finn Jones, es de origen británico y su papel más conocido es el de Loras Tyrell en la popular serie Juego de Tronos, aunque anteriormente ha participado en diversos films de terror como Camino Sangriento 5 o The Last Showing además de en algunas series de televisión, pero sin duda, tras ese pequeño lanzamiento que fue la serie de George R.R. Martin, Puño de Hierro es su gran apuesta protagonizándola, y si tenemos en cuenta el éxito de las anteriores series de Marvel y Netflix y la continuidad que tendrá en Los Defensores, donde veremos no solo a Puño, si no a Daredevil, Luke Cage y Jessica Jones, unidos frente a un mal común encarnado, por cierto, en Sigourney Weaver. Pero para eso aún queda tiempo.

De momento tenemos a Danny Rand y el microverso de su alter ego, el Inmortal Puño de Hierro, con Collen Camp, interpretada por la también británica Jessica Henwick, dueña de un dojo de Karate, y, si eres asiduo del universo Marvel televisivo al menos, te sonarán dos caras, las de Simone Missick, repitiendo como Misty Knight tras su debút en Luke Cage y la de Rosario Dawson como Claire Temple, el único personaje que ha salido en todas y cada una de las series de Netflix. A pesar de la inexperiencia marcial tenemos, como siempre, a un buen coreógrafo detrás que convertirá a actores sin conocimientos en héroes místicos.

Brett Chan es quien se encarga de las secuencias de lucha, un nombre sinónimo de calidad a tenor de sus trabajos anteriores como Desterrado con Nicolas Cage o sobre todo con Marco Polo, otra serie de Netflix. Su magistral trabajo no sólo coreografiando, si no como coordinador de especialistas, convirtieron a esta serie en una de las indispensables para los amantes de las artes marciales y la cultura oriental ante tanta avalancha de series de televisión.

Por no mencionar el capítulo especial centrado en el Maestro Cien Ojos, el Sifu de Kung Fu de Polo, con la aparición de Michelle Yeoh. Por ello, ver su nombre detrás eliminó toda duda sobre la elección del actor protagonista y más si al observar al resto del equipo de especialistas vemos nombres como el de Simon Rhee asistiendo a Chan. El propio Chan ha declarado la gran profesionalidad de los actores, entrenando duramente para dar el mayor realismo a sus personajes, usando además artes marciales concretas para cada personaje, como estilos animales de Kung Fu además de otros estilos para elprotagonista y artes marciales japonesas para Colleen Wing.

La entrevista a Chan, que tienes en esta misma web, fue realizada antes del estreno de la serie, por lo que no podía dar algunos datos sobre lo que veremos o podríamos ver en una hipotética segunda temporada, como el rumoreado Shang-Chi o algunos personajes secundarios de los cómics que tienen que ver con la ciudad mística donde aprende a luchar Danny Rand o el propio dragón que dejará su tatuaje en el pecho del héroe. A estas alturas ya habrás visto la serie y puede que alguna de estas preguntas se hayan respondido.

¿Y el resultado de la serie? Evitando los spoilers, el resultado final es agridulce. El mayor problema y la mayor crítica que ha caído sobre la serie es por el propio Jones, inexperto total y sin conseguir convencer como el Arma Viviente que debería ser. El escaso uso de dobles impiden que disfrutemos como deberíamos de un personaje que es casi el mejor artista marcial de Marvel, con un resultado inferior al visto en las dos temporadas de Daredevil, cuando debería ser mejor.

Los guiones están lejos de ser tan malos como se dice, resultando entretenida pero más ligera que el resto de series de Netflix y Marvel. Además de Jessica Henwick, el gran desubrimiento de la serie, hay que destacar al personaje de Davos, amigo del protagonista en la ciudad mística interpretado por el británico de ascendencia india Sacha Dhawan (sin conocimientos marciales pero con experiencia bailando que le ha permitido dsobrepasar al propio protagonista) cuyo desarrollo en el tramo final de la serie es brillante y se acerca mucho al personaje de los cómics, esperando que continúe hacia donde debe en la hipotética segunda temporada.

La Mano también tiene presencia, pero pierde bastante fuerza respecto a lo visto en, de nuevo, Daredevil. Las tramas empresariales no llegan a aburrir aunque lastran algo a la serie, siendo necesarias para el correcto desarrollo de Rand y su regreso a la civilización. Resumiendo, no ha cumplido las expectativas pero si consigue entrentener a pesar de dejar de lado ciertos aspectos místicos como K’un-Lun, que aparece de tapadillo o con referencias a personajes de allí, incluyendo (podría ser spoiler, pero me arriesgo al no ser importante en la trama) a Shou-Lao, siendo una referencia junto a otros personajes de la ciudad. Recomendable sobre todo si analizas las coreografías, de calidad aunque el resultado no haya sido el esperado.

CÓMICS DE ARTES MARCIALES

Como he apuntado al principio, el boom de Bruce Lee conllevó la popularización del cine de artes marciales, concretamente el de Kung Fu. No sólo se exportaban todo tipo de producciones, desde clásicos hasta productos de serie B e incluso Z. Un mercado floreciente que tuvo su reflejo en los cómics norteamericanos.

Es evidente que en países como Japón o China existían cómics de artes marciales. Desde los manga japoneses como el clásico samurái El Lobo Solitario y su Cachorro, que empezó a publicarse en septiembre de 1970, hasta los manhua chinos como Tigre y Dragón, nada que ver con la famosa película.

En realidad es Dragon Tiger Gate, las aventuras de varios héroes especialistas en Kung Fu y su lucha contra el mal, también de 1970. Pero ya que estamos con Iron Fist, vamos a centrarnos en el cómic norteamericao con alguna excepción. Danny Rand nació en Marvel Cómics pero antes que él, en la misma editorial existía Shang-Chi, creado por el guionista Steve Engleart y el dibujante Jim Starlin.

En 1972, Marvel intentaba conseguir los derechos de adaptación en cómic de la serie Kung Fu, pero fue su competencia, la DC Cómics, quien los consiguió, por lo que la Casa de las Ideas decidió comprar los del Doctor Fu Manchu, la creación novelesca de Sax Rohmer. Pero el protagonista no era uno de ellos, si no un nuevo personaje basado en Bruce Lee y que sería el mismísimo hijo del diabólico villano, trabajando con el MI6 británico (y con los personajes de las novelas) para detener a su padre.

El misticismo oriental de la época y el triunfo de Lee hicieron que esta colección mezclase ambos temas, junto al espíritu pulp de la obra original. Unos guiones filosóficos, con mucho texto, muchos pensamientos profundos de los personajes con una locura visual entre James Bond y laboratorios futuristas, con personajes delirantes pero que conformaron un cómic especial y diferente, y sin olvidar ver al Pequeño Dragón en muchas viñetas, con los gestos y posturas de Shang Chi idénticas, sin ocultar dicha influencia.

Por suerte, esto ayudó a que las artes marciales fuesen una parte principal de los cómics, plasmando muy bien las coreografías (bueno, dependiendo de la etapa del personaje, claro) y alejándose además del genero superheorico de la editorial. En una de sus primeras etapas, con el título de Deadly Hands of Kung Fu, aparecían personajes que posteriormente gozaron cierta popularidad, llegando incluso a la actualidad en nuevas encarnaciones de los héroes marciales.

Los Hijos del Tigre aparecieron en la misma serie de Chi, aunque en un principio su historia iba al margen. Tres maestros de artes marciales, cada uno con un amuleto de jade de tigre, la cabeza y las dos garras, cuyo maestro es asesinado. Al unir las manos y recitar una frase, conseguían fuerza y habilidades marciales aumentadas y tras varias aventuras, terminarían desapareciendo en favor de otro personaje, el Tigre Blanco o Hector Ayala, un jóven portorriqueño que gracias a unir los tres amuletos obtenía los poderes sobrehumanos para luchar contra el crimen usando además las artes marciales. A pesar de la muerte del personaje, en los noventa llegó un nuevo Tigre, un ser creado por el personaje el Gran Evolucionador que podía tomar forma humana femenina. Participó en la serie Héroes de Alquiler, la unión de Puño de Hierro y Luke Cage.

Tras dos encarnaciones más, en la actualidad y desde 2011 tenemos a Ava Ayala, la hermana más pequeña del Tigre Blanco Original que continúa el legado usando artes marciales e integrando uno de los grupos de Los Vengadores. Ya hemos hablado de Puño, personaje que se cruzó con Shang Chi, tanto en la serie de uno como en la de otro, por lo que tarde o temprano, el microverso de Puño también se cruzaría, apareciendo nuevos personajes y ganando protagonismo.

Es el caso de Colleen Wing, creada en 1974, japonesa descendiente de samuráis que busca vengar la muerte de su abuelo, ayudándole Puño de Hierro y siendo un personaje secundario de su serie. Este personaje así contribuía a dar protagonismo a un personaje femenino y aportaba el uso de la katana para contrastar con el Kung Fu de Chi y Puño. Unos meses después de su presentación aparecía Misty Knight, policía que perderá un brazo, siendo sustituido por uno biónico de Tony “Iron Man” Stark.

También experta en artes marciales, terminaría uniéndose a Wing formando el dúo de detectives conocido como Las Hijas del Dragón en 1977 y debutando en la serie de Shang Chi. Kung Fu, samuráis, blaxplotation ¿podemos pedir más? Por cierto, todos estos cómics han ido apareciendo en España desde los setenta en la editorial Vértice bajo el nombre de Relatos Salvajes Artes Marciales ya fuesen The Deadly Hands of Kung Fu o The Hands of Shang Chi. Master of Kung Fu.

Pero no eran los únicos ya que tenemos a Elektra, una auténtica ninja, aparecida en los cómics de Daredevil, quien a su vez tiene entrenamiento ninja. El clan La Mano es enemigo habitual del Diablo de la Cocina del Infierno, y más tras el relanzamiento del personaje de manos del genial Frank Miller, creador de Elektra. Y el mismísimo Lobezno siempre se ha considerado un samurái, siguiendo el Bushido para alejarse del animal salvaje en el que se convierte, sin olvidar las menciones de personajes como Batroc el Saltador, experto en Savate y al que interpretó el luchador George St. Pierre en Capitán América. Civil War.

En DC Cómics también tenemos un buen puñado de personajes marciales. Algunos como Batman, Katana, la Cazadora, Canario Negro, Nightwing, la Liga de los Asesinos, incluyendo a Rah’s Al Ghul, su hija Talia o el hijo de Bruce Wayne, Damian o Bronze Tiger, que pasó de héroe a villano, han aprendido artes marciales, pero sin duda hay otros personajes poco conocidos por el gran público que son los mejores artistas marciales de la editorial. Uno de ellos es O-Sensei, maestro de varios de los héroes más grandes de DC. Capitán del ejército japonés y con más de 150 años de vida dedicados a las artes marciales, testigo que pasó a su nieta, Lady Shiva, o Sandra Wu-San, que ha llegado a vencer a Batman en lucha cuerpo a cuerpo.

I-Ching enseñó a luchar a Wonder Woman, ayudando a Batman, entre otros, en alguna de sus aventuras. Connor Hawke es un héroe, hijo de Flecha Verde, capaz de mimetizar las habilidades de lucha de sus oponentes, convirtiéndose en uno de los personajes más letales. Pero sin duda, son dos los personajes más llamativos y bastante poco conocidos. Por un lado tenemos a Richard Dragon, un jóven que fue pillado in fraganti robando a un anciano japonés (O-Sensei) y derrotado por él mismo y el que posteriormente sería Tigre de Bronce. Aceptaría la propuesta de aprender artes marciales. Este personaje realmente nació en la novela gráfica Dragon’s Fists de Dennis O’Neil y Jim Berry en 1974, adaptándolo el propio O’Neil en la serie regular Richar Dragon.

Kung Fu Fighter, convirtiendose en un punto de referencia marcial y enseñando a su vez a otros personajes como la Cazadora o Lady Shiva. Sus historias no sólo incluían peleas, si no que la parte filosófica de las artes marciales quedaba plasmada en sus aventuras. Unos años antes de la creación de este personaje, concretamente en julio de 1966, aparecía en la colección Adventure Cómics número 346 (numeración estadounidense) Karate Kid, sin nada que ver con la famosa y clásica saga cinematográfica.

Creado por Jim Shooter, uno de los nombres míticos del mundo del cómic, es un maestro de artes marciales del siglo XXXI llamado Val Armorr, miembro de la Legión de Superhéroes, hijo de uno de los mayores criminales de la época, Kirau Nezumi, conocido como el Dragón Negro, quien fallecía a manos de su mayor enemigo, el héroe japonés conocido como la Grulla Blanca, que a su vez daptó al pequeño Val y le enseñó todos sus secretos. Ha sufrido, como la mayor parte de los personajes de cómic, reinterpretaciones y evoluciones, llegando a nuestra época e incluso apareciendo en series animadas, además de sus propios cómics y apariciones en muchas colecciones.

Al margen de las dos mayores editoriales de cómics, existen otros personajes marciales, con mayor o menor importancia ya que las artes marciales, ya sean en cómics, películas o series de televisión, siempre son un bue recurso para que sean más espectaculares. Incluso tenemos a Bruce Lee en cómics, como la serie de 1994 de Malibú Cómics que constó de seis números con un Bruce imaginario enfrentándose a otras escuelas rivales y donde los creadores, Mike Baron y Val Mayerik, aprovechaban para traernos como personajes secundarios a otras estrellas marciales como a Van Damme. En 2016, la mismísima hija de Bruce, Shannon, co-creó otra serie, Bruce Lee.

The Dragon Rises donde se juega con la idea de que Bruce no murió, si no que fue secuestrado y puesto en animación suspendida para despertar en nuestra época sin recuerdos. Un tono juvenil para una serie bastante entretenida llena de aventuras ligeras con una premisa diferente a la que en 2011 llegó en la serie independiente Comeback Kings, donde Bruce tampoco habría fallecido, siendo el maestro de celebriades como Jim Morrison, Tupac Shakur o Elvis Presley, con quienes lucha contra el mal, obra de Matt Sullivan, Gabe Guarente y Ethan Young.

Podríamos seguir dando nombres de personajes y series ya que como hemos visto, incluso los héroes más conocidos del mundo del cómic incluyen las artes marciales en su bagaje, mejor o peor representadas, ya sea Batman, el Capitán América o las Tortugas Ninja, que en la última serie de Nickleodeon incluyen a personajes inspirados en gente como Chuck Norris (quien por cierto tuvo miniserie de seis número en Marvel, Chuck Norris and the Karate Kommandos, llegando a tener serie de animación) Esto demuestra que las artes marciales están integradas en el denominado Noveno Arte de una forma muy natural y que con cada adaptación cinematográfica y televisiva, como la de Iron Fist, no se olvida de los amantes de las artes de lucha.

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