NUNCHAKU self defense, Javi López

NUNCHAKU self defense, Javi López

El nunchaku es un arma de origen chino implementado en algunas artes marciales japonesas concretamente en el  Kobudo, más específicamente en la isla de Okinawa. Originalmente era utilizado como una herramienta de trabajo por los campesinos (mayal) y servía para desgranar el arroz (separar el grano de la paja) golpeando con ellos las espigas puestas en una malla.

En 1609 se prohibió a estos campesinos el uso de armas, y tras los constantes ataques de los samurái, quienes robaban y oprimían a los campesinos, se empezaron a usar herramientas de trabajo para defensa, creando así el kobudō de Okinawa, casi al mismo tiempo que el karate, que se creó con el mismo fin, pero sin considerar el uso de armas.

El nunchaku se compone de dos secciones de forma cilíndrica que son de la medida del antebrazo del practicante, se unen en uno de sus extremos entre sí con una cadena o cuerda de la medida del contorno de la muñeca, aunque estas medidas pueden variar dependiendo del estilo o sistema y también dependiendo de la envergadura del practicante. Esto permite rápidos movimientos dinámicos, que conllevan una gran inercia.

Es un arma efectiva en una persona muy entrenada, debido a la gran coordinación que se necesita para manejarlo a gran velocidad. La efectividad en el golpeo viene dada por la velocidad instantánea del extremo (que dependerá de la fuerza aplicada) y la dureza, peso y perfil del material con que está construido.

Se aplica para dar golpes a las manos, piernas, tronco y en la cabeza del oponente. O bien como complemento a atrapes, luxaciones, barridos, lanzamientos y estrangulaciones. En movimiento el nunchaku puede alcanzar en la mitad del arco tangente de su trayectoria, velocidades de más de 100 km/h pudiendo fracturar una mano, un cráneo o una pierna. El nunchaku es conocido mundialmente a partir de 1970 cuando Bruce Lee lo utiliza en diferentes escenas en sus películas, mostrando un estilo dinámico y espectacular.

Bruce lee se interesó por el nunchaku cuando conoció a Dan Inosanto de ascendencia filipina, artista marcial conocedor de varios sistemas (karate, jiu-jitsu, kempo de Ed Parker…) entre los que se incluían distintos sistemas de esgrima filipina como el manejo del nunchaku y el Kali. A partir de la unión con Dan Inosanto, Bruce valora con mayor intensidad las armas marciales e intenta aprender lo más posible sobre el mayor número de ellas aplicando los principios del Jeet Kune Do al manejo de dichas armas, creando nuevas técnicas y sorprendiendo a su amigo. El maestro Inosanto reconoció en una entrevista:

“-No se puede decir que fui yo quien le enseñó el manejo del nunchaku, cuando Bruce Lee se interesó por el manejo, después de una pequeña demostración por mi parte, creó su manera particular de manejo de nunchaku basado en el Jeet Kune Do”. Después de esto la técnica de nunchaku de Bruce Lee es considerada por el público como sin precedentes, superando incluso a su maestro, como vemos fácilmente en el combate con Dan rodado para la película “Game of death”.

Bruce, ya a mediados de los Sesenta, para hacerlo más versátil, modifico tanto la forma como la técnica del nunchaku, haciéndolo con un diseño más liviano y lógico para el tipo de uso que le pensaba dar, cambiando las dimensiones de cadena y bastón, y fabricándolo con caucho que ubicaba en su interior una varilla de muelle de acero, con el fin de dotarle de una mayor flexibilidad pero sin perder eficacia.
Años después, para rodar las citadas escenas de combate ideó unos nunchakus para ser usados para golpear sin hacer daño, fabricando los bastones con material muy blando y sustituyendo la cadena por una cuerda. El resultado en pantalla fue espectacular, y el rodaje seguro.

Esta maravillosa época duró casi seis años, desde la demostración de Long Beach hasta que, en 1970, Bruce Lee se lesiona la espalda entrenando con pesas. Después ya no tendría tiempo de aprender más, ya que en los tres años que le quedaban de vida, llenó su tiempo haciendo películas y perfeccionando su estilo de combate y autodefensa. Además de su estilo, el Jeet Kune Do, Bruce, sin saberlo, fue la semilla en la creación de un nuevo deporte, pues a partir del manejo de nunchaku que se podía ver en las películas y del combate contra Dan Inosanto en su película inacabada, se fundaron las bases del Nunchaku Freestyle (o “Estilo libre”).

A partir de lo visto en las imágenes cinematográficas, miles de practicantes vieron en el manejo del nunchaku una nueva forma de expresión artística, por lo que se ideó un deporte (no un arte marcial) en el que primaba no la efectividad sino la belleza y dificultad del manejo del que otro fuera un arma marcial mostrándose para ello una coreografía ajustada a la intervención en el torneo. Incluso se hacen torneos de combate con nunchakus similares a los usados por Bruce y Dan en película inacabada, con los participantes debidamente protegidos a pesar del diseño acolchado de los nunchakus empleados.

JAVIER LÓPEZ.

Mis inicios en las artes marciales comenzaron a mediados de los setenta, era la época en la que la heroína estaba pegando fuerte en España lo que hizo que la delincuencia se disparara, además en los barrios periféricos de la capital se formaron bandas callejeras las cuales se organizaban para pelearse con las de otros barrios. En esos años la violencia en las calles estaba a la orden del día,” el salir de casa” se convirtió en una actividad de alto riesgo.

Por otro lado, en los cines del barrio rara era la vez que no proyectaran una película de Bruce Lee o de “algún mal imitador”, esto hizo que se formase el coctel perfecto para la eclosión de las artes marciales en nuestro país, aunque desde principios de los sesenta ya había grandes maestros orientales principalmente de Karate, judo y taekwondo impartiendo sus conocimientos, pero no fue hasta mediados de los setenta cuando realmente empezaron a proliferar las escuelas de artes marciales debido a estos dos factores; la inseguridad en las calles y por supuesto las películas de Bruce Lee.

Todo esto influyó, para que a los doce años de edad decidiera inscribirme en el gimnasio más próximo de donde vivía en aquel entonces, allí se impartía un karate muy tradicional a base de muchas repeticiones de técnica básica y formas. En 1980 asistí como espectador al campeonato del mundo de karate celebrado en Madrid, evento que me dejo muy impresionado ya que supuso que España se proclamara campeona del mundo por equipos en kumite por primera vez en su historia, desde ese momento mi enfoque sobre el karate dio un giro de 180 grados, buscando un estilo más dinámico y fluido, pero sin perder la esencia marcial ,es entonces cuando empecé a entrenar con Juan Manuel Pérez (seleccionador de kumite con España en el mundial 1992) en el gimnasio Arguelles, allí tuve la fortuna de compartir entrenamientos con José Manuel Egea (7 veces campeón mundial), José Manuel Galán (2 veces campeón de Europa) y Francisco Manzano (campeón del mundo en 1980).

En ese periodo obtuve el cinturón negro1º Dan y dos años más tarde el 2º Dan,y siendo parte integrante del equipo del gimnasio Arguelles ganamos el campeonato de España de clubes y meses más tarde el campeonato de Europa de Clubes en la modalidad de Kumite, poco después Egea abrió su propia escuela (el Gimnasio Metrópolis) donde entrené durante años bajo su dirección, paralelamente al Karate me introduje también en los deportes de contacto principalmente Full Contact y Kickboxing con el maestro Fabián Cuenca, donde probé en la alta competición quedando subcampeón de España del peso medio en el año 87 tras una disputada y polémica final, eso me desanimo un poco para seguir compitiendo y paré un par de años para centrarme en las oposiciones para bombero, ya que aunque daba clases de karate no era fácil vivir de las artes marciales exclusivamente y aún más teniendo una familia. Una vez encauzada mi vida profesional retomé los entrenamientos esta vez en Muay thai con Eugenio Fraile.

En este artículo he querido aprovechar la ocasión de mencionar a estos grandes maestros, como agradecimiento por todo lo que me han transmitido con sus enseñanzas y también por la gran labor que han realizado durante muchos años en la divulgación de las artes marciales y deportes de contacto en nuestro país.

NUNCHAKU SELF-DEFENSE.

Mi interés por el nunchaku surgió a raíz de ver la película “Furia Oriental”, por aquel entonces ya llevaba un año practicando karate y quedé tan impresionado por el manejo que mostraba aquel “pequeño chino” con esos dos palos unidos por una cadena que en esa misma semana me dispuse a fabricarme un artilugio parecido. Aún recuerdo mi primer Nunchaku compuesto por dos palos de escoba (en esa época las escobas eran de madera) unidos por una cadena y unas escarpias, y sin perder mucho tiempo me dispuse a intentar manejar ese artilugio, obviamente tuve que ver varias veces la película para entender los movimientos, lo que me costaría más de una contusión. Por aquel entonces no pude encontrar a nadie que pudiera enseñarme su manejo, así que a base de “prueba y error “proseguí con mi estudio autodidacta.

Desde el principio lo que me atrajo del nunchaku fue su versatilidad, dinamismo, velocidad y sobre todo la capacidad de enfrenarte a un atacante con cuchillo o a varios atacantes simultáneamente con alguna posibilidad de éxito, aunque aún me quedaba mucho camino por recorrer. Mi desarrollo como artista marcial fluyó por dos senderos paralelos, por un lado, con la práctica del karate y kickboxing y por otro lado con el desarrollo de un método realista y efectivo para la defensa personal con el nunchaku.
Este sistema denominado “NUNCHAKU SELF-DEFENSE” es un método en el que la eficacia es su principal objetivo, eso quiere decir huir de cualquier movimiento superfluo, ineficaz e innecesario que pueda poner en riesgo nuestra integridad física o anule la posibilidad de ser eficaces ante una situación real.

Para ello se hace mucho hincapié en dominar la técnica más básica, primero con un dominio aéreo, es decir el control del nunchaku sin impacto, realizando tanto golpes frontales, verticales, laterales, diagonales de forma descendente o ascendente, pudiendo realizar multitud de combinaciones dependiendo de las opciones que nos dé el atacante.

Este control empezamos realizándolo desde una posición estática para más tarde realizarlo con diferentes desplazamientos, ya que el oponente siempre va a tener una reacción y va a ir cambiando su posición por lo que tendremos que ir ajustando la distancia idónea para ser eficaces. Generalmente todos los golpes empiezan y finalizan desde las tres guardias básicas, aunque podemos utilizar otros puntos o zonas para poder realizar mayores combinaciones.

Una vez dominamos el control aéreo pasamos al control con impacto, para ello realizamos trabajo por parejas empezando a golear a una superficie semirrígida, un Mitt de Taekwondo es lo más idóneo, así el compañero nos puede ir cambiando la altura y la distancia del objetivo. Este entrenamiento viene muy bien para ir sintiendo el impacto y poder controlar el nunchaku después de cada golpeo, ya que el impacto provoca un efecto rebote y nos podemos golpear si no dominamos la técnica correctamente, para más adelante aumentar la dificultad y poder impactar en una superficie rígida como puede ser un saco pesado.

El entrenamiento con los Mitt también nos va hacer trabajar la precisión en el golpeo y nos va a permitir calcular correctamente la distancia que tenemos que mantener con respecto al oponente.
A un nivel más avanzado se pasa a trabajar con un oponente totalmente protegido, con casco integral y protecciones en las articulaciones para poder realizar trabajos más realistas, ante ataques con armas blancas o ante ataques de varios oponentes simultáneamente. En esta fase avanzada también se realizan trabajos combinando el nunchaku con técnicas de pierna, principalmente patadas lineales como la patada frontal, lateral y trasera, ya que este tipo de patadas son idóneas para frenar a un atacante que se dirija lanzado hacia nosotros y haga peligrar nuestra distancia efectiva.

Otra posibilidad interesante respecto al manejo del nunchaku es que lo podemos utilizar con ambas manos indistintamente, también podemos cambiar la posición de las piernas y trabajar con una guardia atrasada o una guardia adelantada. En una posición atrasada perdemos algo de distancia respecto a una posición adelantada, pero tendremos el nunchaku protegido por nuestro propio cuerpo y también por la mano que tenemos más adelantada, que nos podrá servir para cubrirnos o para poder bloquear un posible ataque del oponente. Además, esta posición más atrasada nos va a permitir realizar los golpes con mayor potencia al poder utilizar el giro de la cadera para acompañar ciertos golpes. Una posición con la guardia adelantada va hacer que obtengamos una mayor distancia respecto al oponente, pero el nunchaku al estar más adelantado también quedara más expuesto a que nos lo puedan neutralizar.

Actualmente estoy centrado en difundir el sistema NUNCHAKU SELF-DEFENSE a través de diversos cursos de diferentes niveles por todo el territorio nacional, y desde estas líneas quiero agradecer a DRAGONZ la oportunidad que me ha ofrecido para dar a conocer este sistema de defensa personal con el nunchaku.

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