Armas Legales, defenderse con utensilios cotidianos (parte 3)

En este post mostraré el manejo de objetos medianos, como pueden ser: el bolso, el maletín, la mochila, la bolsa de deporte, y hablaré de unos objetos que apenas son usados pero que vale la pena estudiar: el tubo portaplanos, las fundas de instrumentos, las maletas…, que incluiré en el bloque: “Otros objetos”.

Armas Legales

Armas legales

Continúo con la descripción defensiva de las “armas legales” de autodefensa. En este post mostraré el manejo de objetos medianos, como pueden ser: el bolso, el maletín, la mochila, la bolsa de deporte, etcétera.

No incluiré un objeto de esta categoría que ya desarrollé en la anterior entrega: el paraguas plegable de caballero, pero si hablaré de unos objetos que apenas son usados pero que vale la pena estudiar: el tubo portaplanos, las fundas de instrumentos, las maletas…, que incluiré en el bloque: “Otros objetos”.

EL BOLSO

El bolso al que me refiero es la bolsa de mano que se usa para transportar un número reducido de objetos de uso frecuente (billeteras, monederos, llaves, utensilios de belleza, peines o cepillos…) y puede tener diversos tamaños y diseños, pudiendo estar fabricados en diversos materiales. Se podrían diferencias cuatro tipos principales de bolso:

  • El bolso femenino de pequeñas dimensiones que se suele usar para ciertas celebraciones (cena de gala, bodas…), al que puede engancharse algún tipo de cadena o correa para facilitar su traslado colgándolo del hombro.
  • El clásico bolso de mano, que tiene asas y puede llevar además una correa para colgarla del hombro.
  • El bolso mediano (masculino o femenino), que suele llevar la citada correa para facilitar el transporte.
  • Y el bolso de grandes dimensiones, que tiene grandes asas y puede llegar una larga correa para colgarla del hombro.
    Todos los modelos puede llegar a ser una excelente arma de autodefensa si se sabe usar bien, teniendo en cuenta siempre que, para evitar que se caiga o sea arrebatado, una de las manos debe sujetar firmemente el asa (la mejor forma sería poniendo su extremo central enlazado sobre la parte superior de la muñeca y agarrando firmemente con la mano las dos porciones de correa). Las formas de usarlo pueden ser, por ejemplo:
  • Si se trata de un bolso de “etiqueta”, sólo se podrá usar como si fuera un yawara, fortaleciendo el puño y golpeando con mayor contundencia que si lo hiciéramos con la mano vacía. También se aprovecharán los extremos del bolso que sobresalen por los laterales de la mano, pues este tipo de bolso suele ser de materia dura, teniendo en cuenta que sus aristas pueden ser más contundentes al golpear, pues la zona es más densa (dura y robusta) y además, como sabemos por los conceptos aprendidos en física elemental, “a menor superficie, mayor presión”, por lo que podremos usarlas para presionar o golpear puntos vulnerables, zonas articulares y resaltes óseos de forma efectiva.
  • Si es de gran tamaño, puede ser usado como escudo para protegemos de golpes de puño, pierna y palo, además de tajos y ataques punzantes cuando el agresor use armas blancas, ya sea absorbiendo el ataque con el bolso o desviando la trayectoria del ataque. En este caso podremos sujetar el bolso con una mano o con las dos.
  • Si el bolso es grande pero tiene un asa corta, podremos agarrarlo firmemente con la mano izquierda (o derecha, en el caso de persona zurda) empuñando el asa de tal forma que el cuerpo del bolso repose sobre el antebrazo, convirtiéndolo en un excelente escudo que bloqueará los golpes del adversario, mientras golpeamos con la otra mano.
  • Si el bolso, con independencia de su tamaño, tiene la suficiente masa, esto es, está lleno de objetos en su interior y pesa lo suficiente, puede usarse para golpear con él, ya sea agarrándolo con las dos manos, o volteándolo tras agarrar firmemente el asa (como ya he descrito), como si de un arma flexible o un nunchaku se tratara.
  • Si el asa del bolso es de una longitud suficiente (de unos treinta a cuarenta centímetros) se sujetará de la forma descrita anteriormente con una mano y el cuerpo del bolso con la otra; de esta forma podrá usarse la correa del asa para enganchar los miembros y cuello del adversario, mientras se golpea con el bolso de la forma descrita con anterioridad.
  • Si dicha asa fuera muy larga o tuviera una correa subsidiaria de gran longitud (de al menos unos cincuenta centímetros de longitud), podríamos voltear el bolso, sujetándolo por la parte central de la correa para enlazar la pierna del adversario y hacerle caer o, al menos, desequilibrarle.
  • Incluso, si pudiera desengancharse uno de los extremos de la correa, podríamos usarla de forma más versátil. Dada la longitud de la correa podríamos enganchar mejor partes anatómicas de nuestro oponente; si esto pudiera hacerse se agarraría el bolso mediante su asa con una de las manos, mientras que con la otra se agarraría el extremo suelto de la correa.
  • Como en todos los casos, iremos variando la técnica defensiva dependiendo de la situación de cada momento.

EL PORTAFOLIOS

Una cartera portafolios o maletín, bolsa de ordenador, bolsa-mochila, bolsa deportiva o carpeta grande portadocumentos, también pueden usarse de manera similar a un bolso femenino, en el aspecto de usarlo para absorber los golpes y ataques del adversario o desviarlos, sobre todo si son ataques con arma punzante o tipo porra.

Estos objetos pueden ser sujetos con las dos manos o asiendo fuertemente el asa, dependiendo de sus características:

  • No es aconsejable agarrar el asa del maletín o cartera portafolios en la defensa, pues es muy frágil su enganche y puede romperse con facilidad con los primeros impactos agresivos. La forma óptima de agarrarlo es con ambas manos, una a cada lado del maletín, una junto al asa y la otra en el extremo opuesto; de esta forma podremos bloquear y desviar los golpes y golpear con los laterales y aristas rígidas.
  • Cuando nos defendamos con una bolsa diseñada para llevar un ordenador portátil, dado el peso y fragilidad de este, lo agarraremos firmemente con ambas manos, como si fuera un maletín portafolios. No es conveniente usar en la defensa la correa para llevarla colgada, por lo que intentaremos plegarla para que no nos estorbe o pudiera ser usada por nuestro oponente si la agarra.
  • Con la carpeta podremos desviar también los golpes del adversario, pero con menor eficacia que en los casos anteriores, dada su ligera masa. También podremos golpear con los laterales y aristas de las esquinas.
  • Cuando usemos en la defensa una mochila podremos cogerla como en los casos anteriores, y además podremos golpear con ella como si fuera un arma flexible (un nunchaku), si agarramos las bandas que en la deambulación se colocan en los hombros pasando los brazos por ellas. Aunque podáis pensar que lo lógico sería agarrar tan solo una de las bandas, he de decir que es algo erróneo, pues si agarramos solo una, quedando la otra suelta, esta puede ser agarrada por nuestro adversario en un momento dado, por lo que nuestra “arma” quedaría inoperativa y además podría ser arrebatada por nuestro oponente.
  • La bolsa de deporte o de viaje podremos usarla defensivamente como si fuera un bolso femenino, con la técnica descrita anteriormente. Y si tuviera una correa subsidiaria para colgarla del hombro, podríamos usarla para (como ya indiqué en el caso del bolso) enganchar los miembros y cuello del adversario, mientras se golpea de la forma descrita con anterioridad.
  • Además, con aquellos objetos que tengan laterales y aristas rígidas (como son el portafolios o la bolsa de ordenador) podremos golpear con cierta eficacia; dadas sus características podremos golpear tanto la cabeza (cráneo y cara) como el cuerpo del adversario (sobre todo el esternón, las clavículas y las costillas) con cierta eficacia; incluso podremos golpear sus miembros cuando nos ataque con las manos (armadas o desarmadas) o nos patee; la zonas más efectivas y dolorosas de ataque serán las articulaciones (codos y rodillas) y resaltes óseos (tibias, clavículas, laterales craneales…).
  • Como en todos los casos, iremos variando la técnica defensiva dependiendo del objeto y de la situación de cada momento.

OTROS OBJETOS

Existen otros objetos medianos y grandes que es posible que se porten por la calle pero que apenas servirán para la defensa, y que incluso serían un estorbo. Entre estos están: el tubo portaplanos, la funda de instrumentos musicales, la maleta, o el trolley.

El tubo portaplanos

El tubo portaplanos, sea o no extensible, puede estar fabricado con ciertos materiales flexibles, como el cartón o el plástico. Este envase de transporte es tan liviano y frágil que apenas sería útil en la defensa, pues si golpeamos con él sería menos efectivo que si golpeáramos directamente con nuestras partes anatómicas (puños, codos, pies, tibias…), incluso si lo usáramos de escudo sería ineficaz, a no ser que fuera de una gran calidad (y coste) que tiene en su interior varillas de metal, o esté fabricado en PVC (el policloruro de vinilo).

Fundas de instrumentos musicales

Dependiendo del instrumento que albergue así será la funda o estuche de transporte, en cuanto a tamaño y forma. Tenemos envases pequeños, como los de una flauta, medianos, como los de una trompeta, grandes, como los de una guitarra, o inmensos, como los de un contrabajo. Las fundas suelen ser de material rígido, por lo que algunas podrán usarse para la defensa.

Las fundas grandes e inmensas solo servirían para parapetarnos tras ellas en un primer ataque, pero después, precisamente por su gran tamaño y peso serían un estorbo para la defensa, por lo que es mejor dejarlas en el suelo y defendernos adecuadamente, pues no solo dificultarían la huida sino que la impedirían, por lo que si no quieres perder el instrumento que albergan tendrás que actuar defensivamente. En este caso, habrá que tener especial cuidado de recordar donde pusimos la funda para no tropezar con ella, sin tener que mirar el suelo, cosa que aprovechará el adversario.

Las fundas medianas si podrían usarse como escudo y para golpear con sus partes más estrechas (laterales y aristas) agarrándolas con las dos manos, como si de un maletín se tratara, sujetándola por su parte más estrecha.

Las fundas pequeñas podrán usarse como las medianas, pero serán mucho más fáciles de manejar, pudiendo agarrarse con una o con las dos manos.

Maletas

Las maletas, sin importar su tamaño, están diseñadas para llevar ropas, calzado, libros, revistas, utensilios… y todo lo que necesitemos en un viaje; pueden ser duras (de polipropileno u otro material rígido) o blandas y flexibles (fabricadas con tela, cuero, poliéster, etcétera), y en los últimos años se ha ido extendiendo el uso del llamado “trolley”, que consiste en una maleta que incorpora unas ruedas apropiadas para desplazarse y un asa extensible (con mayor o menor longitud) que facilita el agarre y el traslado.

En autodefensa, dado su volumen y peso (incluso las más pequeñas y livianas), serán un mero estorbo en la defensa, y con ellas se seguirán las pautas descritas para el caso de las fundas grandes de instrumento música. También podrán usarse para lanzarlas contra las piernas del adversario para que este tropiece. Además de estos usos no se podrá hacer mucho más en la realidad, otra cosa es en las películas de Jackie Chan.

(Continuará).

 

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